Cuando el pan se tuesta de más: una alerta para la salud
Expertos advierten que el color del pan tostado puede ser indicador clave de cambios químicos que impactan la salud.
El consumo de pan tostado es algo común para gran parte de las personas, pero su exceso de cocción podría generar problemas para la salud, ya que la exposición frecuente a alimentos quemados se asocia con daño celular.
En el caso del pan tostado, esto ocurre cuando adquiere un color café intenso o se quema por completo, lo que provoca cambios químicos en su composición. Fernando Torres, toxicólogo y director de la Escuela de Química y Farmacia de la Universidad Andrés Bello, lo explica: “Cuando el tostado es excesivo y aparecen tonalidades café oscuro o negras, aumentan también transformaciones químicas no deseadas”.
El experto indica que, en estas condiciones, el pan produce acrilamida, un compuesto que se genera cuando alimentos ricos en carbohidratos son sometidos a altas temperaturas. Este proceso ocurre por la reacción entre azúcares reductores y la asparagina, un aminoácido presente en la masa del pan, especialmente cuando las temperaturas superan los 120 °C.
El peligro no radica en consumir pan tostado de esta forma de manera ocasional, sino cuando se convierte en un hábito repetitivo y acumulativo. “La toxicología moderna pone especial atención en el concepto de dosis acumulativa, es decir, cómo pequeñas exposiciones repetidas durante años podrían tener un impacto mayor sobre la salud que un episodio aislado”, confirma el doctor Torres.
Esta alerta no busca erradicar el consumo de pan tostado, sino fomentar una mayor atención en su preparación. En ese sentido, se recomienda evitar niveles excesivos de tostado, procurando una cocción moderada que reduzca la formación de compuestos potencialmente dañinos sin dejar de disfrutar este alimento de forma habitual.