Medioambiente
A diferencia de la mayoría de los años, que cuentan con 12 lunas llenas, en 2026 se registrarán 13, dos de ellas durante el mes de mayo. La segunda luna llena en un mismo mes es conocida como luna azul, un fenómeno que ocurre, en promedio, cada dos años y medio debido a la desalineación entre el ciclo lunar.
El año 2026 ofrecerá un amplio abanico de eventos astronómicos que prometen cautivar tanto a aficionados como a observadores experimentados. Superlunas especialmente brillantes, intensas lluvias de meteoros, eclipses solares y eclipses lunares, además de llamativas alineaciones planetarias, convertirán al cielo nocturno en un verdadero espectáculo a lo largo de los próximos doce meses.
El calendario astronómico se inaugura con la llamada luna llena del lobo, prevista para este sábado, la primera de tres superlunas que se registrarán durante el año. En esta ocasión, Júpiter, el planeta más grande del sistema solar, se podrá observar hacia el sur, muy cerca del disco lunar, de acuerdo con el portal especializado EarthSky. La cercanía de la Luna a la Tierra hará que se vea más grande y luminosa de lo habitual, un fenómeno que, sin embargo, dificultará la observación de la lluvia de meteoros Cuadrántidas, cuyo punto máximo está previsto entre las 16:00 y las 19:00 horas (hora del Este de Estados Unidos).
Pese a ello, el resto del año estará marcado por múltiples eventos de alto interés. Según Robert Lunsford, coordinador del informe de bolas de fuego de la Sociedad Americana de Meteoros, 2026 ofrecerá varias oportunidades destacadas para observar lluvias de estrellas sin interferencia lunar significativa.
A diferencia de la mayoría de los años, que cuentan con 12 lunas llenas, en 2026 se registrarán 13, dos de ellas durante el mes de mayo. La segunda luna llena en un mismo mes es conocida como luna azul, un fenómeno que ocurre, en promedio, cada dos años y medio debido a la desalineación entre el ciclo lunar —de aproximadamente 29 días— y la duración de los meses del calendario.
Tras la superluna de enero, las siguientes se producirán en noviembre y diciembre. Esta última será la más cercana del año, a unos 356.740 kilómetros de la Tierra, lo que intensificará su brillo en el cielo nocturno.
De acuerdo con el Almanaque del Agricultor, estas son las lunas llenas previstas para 2026:
Tras el máximo de las Cuadrántidas a comienzos de enero, la siguiente lluvia relevante será la de las Líridas, en abril. Según la Sociedad Americana de Meteoros, estas son las principales lluvias que alcanzarán su punto máximo en 2026:
“Las Perseidas y las Gemínidas serán las mejores lluvias de estrellas del año”, explicó Lunsford, destacando que las Perseidas alcanzarán su máximo sin interferencia significativa de la Luna. En tanto, las Gemínidas podrían repetir niveles similares a los de 2025, cuando se registraron tasas de hasta 135 meteoros por hora.
El año también contará con dos eclipses solares y dos eclipses lunares, según datos de la NASA. El 17 de febrero se producirá un eclipse solar anular visible desde la Antártida, además de un eclipse parcial observable en zonas de África y Sudamérica. En este tipo de fenómeno, la Luna no cubre completamente al Sol, generando el característico “anillo de fuego”.
Posteriormente, el 12 de agosto, un eclipse solar total podrá verse desde Groenlandia, Islandia, España, Rusia y parte de Portugal, mientras que un eclipse parcial será perceptible en regiones de Europa, África y América del Norte. Las autoridades recomiendan utilizar gafas certificadas para evitar daños oculares durante estos eventos.
En cuanto a los eclipses lunares, el 3 de marzo se registrará un eclipse lunar total visible en Asia, Australia, las islas del Pacífico y América. Durante este fenómeno, la Luna adquiere un tono rojizo —conocido popularmente como luna de sangre— debido a la filtración de la luz solar a través de la atmósfera terrestre. Además, entre el 27 y el 28 de agosto se producirá un eclipse lunar parcial visible en América, Europa, África y Asia occidental.
El calendario astronómico de 2026 se completa con varias alineaciones planetarias. En febrero, seis planetas serán visibles en el cielo nocturno, con Saturno cerca del horizonte y Venus y Mercurio destacando tras la puesta de sol. Urano y Neptuno también podrán observarse con ayuda de binoculares o telescopios.
Durante mayo y junio, Venus y Júpiter protagonizarán llamativos acercamientos aparentes, incluyendo una ilusión óptica en la que ambos planetas parecerán intercambiar posiciones. En octubre, la Luna ocultará temporalmente a Júpiter, mientras que en noviembre y diciembre Marte, Venus y Júpiter formarán nuevas configuraciones destacadas en el cielo.
Con este conjunto de fenómenos, 2026 se perfila como un año especialmente atractivo para la observación astronómica, con múltiples oportunidades para mirar al cielo y presenciar eventos poco frecuentes.
Medioambiente
Medioambiente
Salud
Espacio
Prehistoria
Sociedad