Webb revela un sistema estelar único: Apep muestra anillos de polvo nunca antes vistos en la Vía Láctea
El telescopio James Webb identificó varias capas de polvo jamás observadas en Apep, un inusual sistema con dos estrellas Wolf-Rayet y una supergigante. El hallazgo permite reconstruir su compleja interacción orbital y ofrece nuevas pistas sobre cómo evolucionan estos escasos y poderosos astros antes de explotar como supernovas.
El Telescopio Espacial James Webb logró captar, por primera vez, una serie de cuatro anillos concéntricos de polvo que se expanden desde el sistema estelar Apep, una estructura que hasta ahora permanecía oculta a los instrumentos astronómicos. Las nuevas imágenes en el espectro infrarrojo medio muestran un patrón perfectamente repetido, asociado a dos estrellas Wolf-Rayet, uno de los tipos estelares más escasos y energéticos del universo.
Las observaciones previas solo habían detectado una de estas capas, pero la sensibilidad del instrumento MIRI de Webb permitió identificar tres adicionales, generadas durante los últimos 700 años. Los datos fueron complementados con registros del Very Large Telescope (VLT) en Chile, con los que los investigadores lograron determinar que ambas estrellas completan un acercamiento orbital aproximadamente cada 190 años, periodo durante el cual producen masivas cantidades de polvo rico en carbono.
El estudio, liderado por la astrofísica Yinuo Han (Caltech) y complementado por una segunda investigación del doctorando Ryan White (Universidad de Macquarie), también confirmó la presencia de una tercera estrella en el sistema: una supergigante que orbita más lejos y cuya interacción genera cavidades visibles dentro de las capas de polvo, formando estructuras en forma de “V”.
Según los autores, el polvo expulsado viaja a velocidades extremas que superan los 2.000 km por segundo, un rasgo característico de las estrellas Wolf-Rayet, conocidas por su fuerte pérdida de masa en las etapas finales de su vida. A pesar de su energía y temperatura, la composición de estos granos —principalmente carbono amorfo— hace que solo puedan detectarse desde el espacio, donde Webb opera sin la interferencia atmosférica.
El sistema Apep es considerado una rareza astronómica: solo existen unos pocos cientos de binarias Wolf-Rayet registradas y, en la mayoría, solo participa una estrella de este tipo. Apep, en cambio, alberga dos y ambas se encuentran en una fase evolutiva avanzada, lo que anticipa futuros eventos explosivos. Los científicos advierten que cualquiera podría terminar como supernova o incluso producir un estallido de rayos gamma, uno de los fenómenos más energéticos del cosmos.
Aunque las nuevas imágenes resuelven varias incógnitas sobre la geometría y evolución del sistema, los investigadores señalan que aún falta establecer con precisión su distancia a la Tierra, tarea que requerirá futuras observaciones.