Utqiagvik inicia su noche polar y no volverá a ver la luz del sol hasta enero de 2026

Juan Andrés Galaz 21-11-2025

La ciudad más septentrional de Estados Unidos comenzó su periodo anual de oscuridad total, un fenómeno extremo que se prolongará por 65 días y obligará a sus más de 4.000 habitantes a adaptarse a un entorno sin luz solar hasta el 22 de enero de 2026.


Utqiagvik, la ciudad más septentrional de Estados Unidos —antes conocida como Barrow— encabeza nuevamente la lista de localidades afectadas por la noche polar en Alaska, un fenómeno que sumerge a más de cuatro mil habitantes en 65 días consecutivos de oscuridad.


Cada invierno, este punto del Ártico se convierte en uno de los escenarios más extremos y estudiados del hemisferio norte.


La noche polar, característica de las regiones situadas sobre el Círculo Polar Ártico, ocurre cuando el sol no logra elevarse sobre el horizonte durante más de 24 horas. Según explicó el meteorólogo de CNN, Judson Jones, se trata de un proceso anual y previsto, que evidencia las particularidades climáticas más extremas del planeta.


Este año, el fenómeno comenzó en Utqiagvik a la 1:43 p.m. del miércoles 19 de noviembre, cuando el sol se ocultó definitivamente, marcando el inicio del prolongado periodo sin luz solar. La comunidad no volverá a ver claridad hasta el 22 de enero de 2026, cuando asome la primera luminosidad del nuevo ciclo.


Con cerca de 4.000 residentes, la localidad ha desarrollado rutinas adaptadas a la total ausencia de luz natural. La vida cotidiana se reorganiza: desde actividades recreativas que aprovechan la oscuridad perpetua hasta medidas para mantener la salud mental y el equilibrio del ciclo circadiano, un desafío recurrente entre los habitantes del Ártico.


Utqiagvik no es la única ciudad afectada. Comunidades como Kaktovik, Point Hope y Anaktuvuk Pass también experimentan este fenómeno, aunque por periodos que fluctúan entre uno y dos meses, según reporta la afiliada de CNN KTUU. Su posición geográfica extrema las convierte en espacios clave para la investigación climática y la comprensión de la adaptabilidad humana frente a condiciones severas.


Más allá de sus desafíos, la noche polar también ofrece contrastes fascinantes: tras casi dos meses sin sol, la región vive en verano el fenómeno inverso, con jornadas de luz solar ininterrumpida, una muestra más de los extremos que caracterizan al clima ártico.


Este fenómeno, ampliamente documentado por CNN y respaldado por informes meteorológicos internacionales, aporta información esencial para estudiar cómo las comunidades enfrentan cambios ambientales extremos y cómo estos influyen en la relación entre clima y sociedad en el Ártico.