Científicos crean una “piel sintética” inspirada en los pulpos que puede cambiar de color y textura a voluntad
El innovador material, desarrollado por científicos y publicado en Nature, imita la capacidad de camuflaje de los cefalópodos y podría revolucionar áreas como la robótica, las pantallas del futuro y el diseño de superficies inteligentes.
Un grupo de investigadores logró crear una piel sintética capaz de modificar su color y su textura superficial de forma controlada y reversible, tomando como modelo el funcionamiento de la piel de los pulpos y sepias.
El avance científico, dado a conocer en la revista Nature, abre nuevas posibilidades para el desarrollo de materiales que se adapten a su entorno, tal como lo hacen estos animales marinos.
La investigación se basa en un fenómeno clave: los cefalópodos utilizan diminutos músculos en su piel para formar protuberancias y surcos que alteran la forma en que la luz se refleja en la superficie, permitiéndoles camuflarse o comunicarse.
Inspirados en este mecanismo, científicos liderados por Siddharth Doshi, de la Universidad de Stanford, desarrollaron un material hecho a partir de un polímero conductor llamado PEDOT:PSS, ampliamente utilizado en electrónica flexible y paneles solares.
Este polímero tiene la capacidad de hincharse al contacto con el agua y contraerse al exponerse a ciertos alcoholes, un proceso completamente reversible.
Para lograr un control preciso de la textura, el equipo utilizó un haz de electrones, creando zonas del material que absorben distintas cantidades de líquido. De esta forma, la superficie puede pasar de mate a brillante o cambiar de apariencia según el fluido aplicado, sin perder su forma original.
Especialistas destacan que este desarrollo podría dar origen a pantallas que no solo muestran colores, sino también texturas físicas, así como a robots y edificios capaces de modificar su apariencia a demanda. Aunque todavía existen desafíos técnicos, el estudio representa un paso significativo hacia la creación de materiales que se comporten de manera similar a una piel viva, uno de los grandes objetivos de la ciencia de materiales en las últimas décadas.