Una estrella distante libera eyección de plasma capaz de destruir atmósferas planetarias
La explosión estelar, registrada en una enana roja a 130 años luz, superó 10.000 veces la intensidad de cualquier tormenta solar conocida y podría volver inhabitable un planeta cercano.
Por primera vez, científicos han identificado una eyección de masa coronal (CME) proveniente de una estrella ajena a nuestro sistema solar, según un estudio publicado en la revista Nature. El evento, ocurrido en la enana roja StKM 1-1262, ubicada a 130 años luz, fue extraordinariamente potente, alcanzando una intensidad más de 10.000 veces superior a la de las emisiones solares más fuertes registradas en nuestro Sol.
Las CME son erupciones de plasma altamente magnetizado que, en el caso del Sol, pueden generar auroras y afectar telecomunicaciones y satélites. Sin embargo, la eyección detectada en StKM 1-1262 tendría la capacidad de eliminar instantáneamente la atmósfera de cualquier planeta en sus cercanías, tornándolo inhabitable.
El estallido alcanzó velocidades superiores a los 2.400 kilómetros por segundo, un registro extremadamente raro incluso entre las CME solares, donde solo se observa en una de cada 2.000. La detección se logró gracias a la combinación del radiotelescopio LOFAR y la misión XMM-Newton de la Agencia Espacial Europea (ESA), que permitieron medir velocidad, densidad y temperatura del plasma liberado.
La señal captada correspondió a un estallido de radio tipo II, que confirmó que material ionizado escapó por completo del campo magnético de la estrella. Estas ráfagas, que duran minutos, permiten conocer con precisión la densidad y el movimiento del plasma, diferenciándose de las emisiones rápidas de radio tradicionales.
Los investigadores emplearon la técnica Radio Interferometric Multiplexed Spectroscopy (RIMS), capaz de monitorear la radiación de miles de estrellas y analizar explosiones en tiempo real. Este hallazgo marca la primera vez que un CME extragaláctico es rastreado desde su origen hasta su total liberación, abriendo nuevas posibilidades en el estudio del clima espacial más allá del sistema solar.
Aunque aún no se han detectado planetas alrededor de StKM 1-1262, se estima que la mayoría de las enanas rojas, que representan más del 70% de las estrellas de la Vía Láctea, albergan al menos un planeta. Sin embargo, su intensa actividad magnética y CME de gran magnitud podrían destruir rápidamente la atmósfera de estos mundos, afectando su capacidad para mantener agua líquida o vida.
Los campos magnéticos de estas estrellas pueden ser hasta mil veces más fuertes que los del Sol, y su rápida rotación alimenta explosiones descomunales. Según los científicos, un CME de esta magnitud sería capaz de superar cualquier campo magnético planetario, incluida la Tierra, con consecuencias devastadoras para la habitabilidad.
El próximo objetivo de los astrónomos es entender cómo las enanas rojas generan y liberan semejantes cantidades de energía, además de evaluar los efectos acumulativos de múltiples CME en sistemas planetarios. Con la entrada en operación del observatorio Square Kilometre Array en 2028, se espera detectar más eventos similares y avanzar en el conocimiento del clima espacial galáctico.