Nuevo hallazgo en Chile: detectan corriente estelar en la galaxia Messier 61 que revela una fusión cósmica antigua

Juan Andrés Galaz 07-11-2025

El hallazgo de una corriente estelar en Messier 61, observado por primera vez con el Observatorio Vera C. Rubin en Chile, revela que la galaxia habría experimentado una violenta interacción con otra más pequeña en el pasado. El descubrimiento redefine su historia evolutiva y demuestra el poder de la nueva generación de telescopios para descifrar los orígenes del universo.


Una misteriosa corriente estelar ha sido detectada en la galaxia Messier 61, ubicada en el cúmulo de Virgo, gracias al avanzado Observatorio Vera C. Rubin, en Chile. Este hallazgo marca un hito para la astronomía moderna y ofrece nuevas claves sobre la evolución de las galaxias.


Aunque el observatorio aún no inicia oficialmente su etapa científica, las primeras imágenes de prueba captadas por la cámara digital más grande del mundo ya revelaron este sorprendente fenómeno.


La corriente, conocida como stellar stream, es un rastro de luz y estrellas que se extiende desde la estructura principal de Messier 61 y que, según los expertos, sería el resultado de una antigua colisión y absorción de una galaxia más pequeña.


La investigadora Sarah Pearson, de la Universidad de Copenhague, explicó que esta es la primera corriente estelar observada por el telescopio Rubin y destacó que “marca el comienzo de una nueva era para el estudio de las fusiones galácticas”.


Por su parte, el estudio publicado en las Research Notes of the American Astronomical Society y liderado por Aaron Romanowsky, de la Universidad Estatal de San José, indica que este tipo de estructuras suelen pasar inadvertidas incluso para telescopios de alta resolución como el Hubble o el James Webb.


Messier 61, una galaxia de tipo starburst reconocida por su intensa formación de estrellas y frecuentes explosiones de supernovas, podría tener una historia más turbulenta de lo que se creía, marcada por eventos de canibalismo galáctico que solo ahora comienzan a ser visibles con la tecnología del Observatorio Rubin.


Los astrónomos sostienen que este descubrimiento no solo amplía el conocimiento sobre la formación y transformación de las galaxias, sino que también posiciona a Chile como uno de los centros más importantes para la observación astronómica mundial.