Un alarmante giro: El cambio climático ya es irreparable según estudio sobre el hielo antártico

Juan Andrés Galaz 30-09-2025

El calentamiento global está acelerando la pérdida de hielo marino en la Antártida de forma irreversible. El reciente estudio de Nature destaca la velocidad y gravedad de estos cambios, subrayando la necesidad de tomar medidas urgentes y sostenidas para limitar los impactos a nivel mundial.


El deshielo del mar de la Antártida alcanzó niveles sin precedentes en 2025, según un estudio publicado en la revista Nature. Investigadores advierten que nos enfrentamos a una transformación profunda y difícil de revertir, impulsada por el cambio climático.

Nerile Abram, profesora de la Universidad Nacional de Australia y autora principal del informe, declaró a Agence France-Presse que la región antártica muestra señales inquietantes de alteraciones rápidas. El hielo, el océano y los ecosistemas ya evidencian impactos irreversibles.

El equipo utilizó muestras de núcleos de hielo y datos satelitales para identificar un preocupante "cambio de régimen". La extensión de hielo marino libre flotante ha caído por debajo de cualquier registro de siglos anteriores, demostrando la abrupta naturaleza del deterioro.

Un dato sorprendente es el retroceso de aproximadamente 120 kilómetros del hielo respecto a la línea costera desde 2014, de acuerdo a AFP. Esta rápida pérdida de hielo no solo eleva el nivel del mar, sino que reduce la reflexión de la radiación solar, lo que acelera el calentamiento global.

Este fenómeno desencadena un peligroso ciclo de retroalimentación: al haber menos hielo, hay más absorción de calor en el océano, lo que produce mayor deshielo. Esta espiral amenaza con volverse incontrolable a menos que se tomen medidas urgentes.

El estudio advierte que incluso estabilizando el clima, la pérdida del hielo marino antártico persistirá durante siglos. Además, otras masas de hielo, como el glaciar Thwaites, apodado el glaciar del "juicio final", se ven en peligro de colapsar, lo que aumentaría el nivel del mar en más de 60 centímetros si se derrite por completo.

La colaboración internacional sobre el glaciar Thwaites estima que podría desaparecer en menos de 200 años. Esto tendría efectos devastadores en el sistema de circulación oceánica de la Antártida, esencial para el equilibrio térmico y la biodiversidad marina mundial.

Según un estudio previo, si no se reducen drásticamente las emisiones de combustibles fósiles, la corriente global antártica podría ralentizarse a menos de la mitad de su velocidad de aquí a 2050. Aunque reducir las emisiones es fundamental para no superar los 1,5°C de calentamiento, los científicos admiten que ya no basta para revertir completamente los daños.

Los autores sugieren que ya podríamos haber sobrepasado el punto crítico que desencadena una cascada global de efectos irreversibles. Por ello, advierten que todo esfuerzo por mitigar el cambio climático es más urgente que nunca y debe mantenerse a largo plazo.