Astronauta de la NASA revela el impacto visual y ambiental de los satélites de Elon Musk en la órbita terrestre

Juan Andrés Galaz 10-10-2025

El astronauta Don Pettit compartió imágenes desde la Estación Espacial Internacional donde se observan convoyes de satélites Starlink cruzando el horizonte terrestre. Las fotografías reabren el debate sobre la creciente presencia de tecnología de SpaceX en la órbita baja y sus efectos sobre la observación astronómica y el medioambiente.


El astronauta Don Pettit, quien recientemente regresó de una misión de 208 días en la Estación Espacial Internacional de la NASA, publicó imágenes que muestran múltiples convoyes de satélites SpaceX cruzando el horizonte.


"¿Qué tan visibles eran a simple vista desde este punto estratégico?", preguntó un usuario en redes sociales. "Muy visibles", respondió Pettit. "Muchos eran tan brillantes como Júpiter; su destello duraba entre uno y diez segundos", añadió.


Estas fotografías no solo ofrecen una perspectiva única del planeta, sino que también evidencian el volumen masivo de satélites lanzados. En octubre, había más de 8.000 satélites Starlink activos y decenas más inactivos, acumulando lo que especialistas denominan “basura espacial”.


El astrofísico Jonathan McDowell señaló que uno o dos satélites regresan a la Tierra cada día, cifra que aumentará a medida que SpaceX avance hacia su objetivo de 42.000 satélites en órbita.


El efecto de esta saturación es tangible para la ciencia. Una encuesta reciente sobre emisiones de Starlink mostró que los satélites afectaron hasta un 30 % de las imágenes captadas por radiotelescopios, además de transmitir en frecuencias reservadas para la astronomía. Incluso interfieren con plataformas orbitales como el Telescopio Espacial Hubble, al reflejar la luz del Sol hacia imágenes de asteroides y otros objetos lejanos.


A esto se suma la contaminación que generan al reingresar a la atmósfera, un problema ambiental que se suma a la interferencia científica.


Si bien la red Starlink ha logrado conectar a millones de personas en lugares remotos, especialistas advierten que esta expansión plantea desafíos crecientes para la astronomía y la preservación del espacio, evidenciando un equilibrio complicado entre innovación tecnológica y sostenibilidad ambiental.