Revolución agrícola: Estudio revela que los humanos no fueron víctimas pasivas del cambio climático


Una nueva investigación desmonta la teoría tradicional y destaca el papel activo de las sociedades en la transición de la caza a la agricultura.
La humanidad no adoptó la agricultura hace 12.000 años solo por cambios ambientales, sino por dinámicas sociales activas, según un estudio publicado en PNAS. Investigadores de la Universidad de Bath, el Instituto Max Planck y Cambridge usaron un modelo matemático innovador para demostrar que la competencia entre cazadores-recolectores y agricultores aceleró esta transición histórica.
Migración y conflicto: claves del cambio
El estudio, que adaptó un modelo de interacción depredador-presa, reveló que la expansión agrícola dependió más de factores humanos que climáticos. "Las tasas de crecimiento poblacional, la migración y el intercambio cultural definieron el ritmo de la revolución agrícola", explicó el Dr. Javier Rivas, coautor del estudio. Los datos sugieren que los primeros agricultores no se limitaron a adaptarse, sino que compitieron por recursos y territorio, desplazando o absorbiendo a los grupos nómadas.
Este hallazgo contradice teorías clásicas que atribuían el cambio al calentamiento global o a valles fértiles. "La agricultura se expandió como un sistema cultural, no solo como una respuesta ecológica", enfatizó Rivas. El equipo ahora busca refinar el modelo analizando más regiones para entender cómo estas dinámicas moldearon civilizaciones antiguas.
El estudio no solo redefine un hito clave en la evolución humana, sino que ofrece nuevas herramientas para estudiar otros momentos críticos en la historia, donde la interacción social pudo ser más decisiva que el entorno.