Alerta climática global: nuevos informes advierten que el planeta podría calentarse hasta 2,5°C este siglo
Informes recientes de la ONU y la AIE advierten que el límite de 1,5°C es prácticamente inalcanzable y que el mundo podría enfrentar un aumento de hasta 3°C este siglo, un escenario que profundizaría los desastres climáticos en países desarrollados y en las regiones más vulnerables del planeta.
Dos análisis recientes de la Agencia Internacional de Energía (AIE) y del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) entregaron un diagnóstico especialmente crítico sobre el avance del calentamiento global, advirtiendo que el mundo se encamina a superar ampliamente los límites fijados en el Acuerdo de París.
De acuerdo con ambas proyecciones, incluso si todos los países cumplen sus compromisos actuales, la temperatura promedio del planeta aumentaría entre 2,3°C y 2,5°C hacia finales de siglo, sobrepasando con holgura el umbral de 1,5°C, considerado por la comunidad científica como el límite para evitar daños ambientales irreversibles.
La AIE señaló esta semana que el objetivo de 1,5°C está “casi fuera de alcance” debido a la falta de reducción significativa en el consumo de combustibles fósiles. Paralelamente, el informe anual Emissions Gap de la ONU advierte que existe un 20% de probabilidad de que el calentamiento alcance los 3°C, un escenario catalogado como altamente riesgoso para los ecosistemas y para la estabilidad socioeconómica mundial.
El planeta ya registra un aumento cercano a 1,4°C, cifra vinculada a fenómenos extremos que se han intensificado durante la última década, como las mortales olas de calor registradas en Norteamérica en 2021.
Superar los 2°C podría activar puntos de inflexión críticos, entre ellos el colapso de las capas de hielo polar, una situación que incrementaría el nivel del mar y pondría en riesgo a múltiples ciudades costeras.
Expertos consultados por ambos organismos advierten que, pese a los avances en energías limpias, los esfuerzos siguen siendo insuficientes. La climatóloga Kim Cobb subrayó que, aunque las proyecciones se han reducido en cerca de un grado gracias a la transición energética, un escenario de 3°C implicaría impactos mucho más severos que los actuales.
El investigador Daniel Swain añadió que un aumento de 2 a 3°C generaría un mundo marcado por sequías prolongadas, inundaciones históricas y la pérdida acelerada de glaciares montañosos.
Joeri Rogelj, uno de los autores de referencia en los informes Emissions Gap, sostuvo que ya no existen rutas técnicas viables para mantener el calentamiento bajo 1,5°C, mientras que otros científicos, como Kate Marvel, alertan sobre posibles aceleradores del calentamiento, entre ellos la degradación de la Amazonia y el deshielo del permafrost en el Ártico.
Las conclusiones coinciden en que las consecuencias afectarán con mayor fuerza a las naciones más vulnerables, que ya enfrentan incendios, olas de calor extremas y precipitaciones intensas sin los recursos suficientes para adaptarse.