Estudio revela que la Antártida sufrió desestabilizaciones del hielo similares a las actuales hace más de 400 mil años
Los investigadores advierten que un aumento sostenido de apenas 1 °C podría provocar un colapso de la capa de hielo y elevar el nivel del mar más de 4 metros.
Un reciente estudio publicado en Nature Communications reveló evidencia de repetidos episodios de desestabilización de la Capa de Hielo de la Antártida Occidental (WAIS, por sus siglas en inglés) ocurridos entre hace 424 mil y 374 mil años, durante la llamada Etapa de Isótopos Marinos 11 (MIS11), un periodo cálido que podría ofrecer pistas sobre el futuro climático del planeta.
El equipo internacional de científicos analizó núcleos de sedimentos marinos del Pacífico Sur obtenidos por el International Ocean Discovery Program (IODP), identificando patrones coincidentes con registros del Atlántico Sur.
Los resultados apuntan a un fenómeno de alcance circumpolar, en el que las aguas profundas del Océano Austral mostraron recurrentes pérdidas de oxígeno asociadas al derretimiento del hielo y a cambios en la formación del Agua de Fondo Antártico (AABW).
Durante el MIS11, las temperaturas globales promedio fueron hasta 2 °C más altas que en la era preindustrial, un escenario similar al proyectado para fines del siglo XXI. En ese contexto, los científicos detectaron al menos tres eventos de desoxigenación profunda —denominados EI, EII y EIII— vinculados al ingreso de aguas más cálidas, como la Circumpolar Deep Water (CDW), bajo las plataformas de hielo, lo que habría acelerado su inestabilidad y contribuido a un aumento del nivel del mar estimado entre 6 y 13 metros.
El estudio utilizó proxies geoquímicos —como las relaciones U/Ca y U/Mn en foraminíferos e isótopos de neodimio (εNd)— para rastrear el origen y los cambios en las masas de agua oceánica. Al comparar estos resultados con los del Atlántico Sur, los investigadores confirmaron la sincronización entre ambos océanos en los episodios de pérdida de oxígeno y deshielo.
Los hallazgos sugieren que la entrada de agua cálida desde el océano abierto hacia la plataforma antártica debilitó los gradientes de densidad y aceleró el derretimiento basal, generando un mayor aporte de agua dulce que afectó la circulación y ventilación de los océanos globales.