Ötzi: la momia que abre una nueva ventana al estudio de los microorganismos

Futuro 360 10-06-2026

Los hallazgos entregan evidencia sobre cómo los microorganismos han acompañado y cambiado junto al ser humano a lo largo de miles de años.


La momia Ötzi continúa entregando información relevante a la ciencia desde su descubrimiento en los Alpes, donde se ha conservado durante más de 5.300 años. En un estudio reciente, publicado en la revista Microbiome, se identificaron microorganismos que aportan pistas sobre su vida, su entorno glaciar y los mecanismos que han permitido su preservación.


Uno de los aportes más significativos de esta investigación es el entendimiento de la evolución de los microorganismos asociados al ser humano. Felipe Muñoz-Guzmán, PhD e investigador joven del Instituto Milenio de Biología Integrativa (IBio), destaca: “Encontrar ADN microbiano antiguo ya es científicamente relevante, pero recuperar microorganismos viables es mucho más excepcional. El caso de Ötzi destaca porque permite estudiar comunidades microbianas asociadas a distintos compartimentos del cuerpo de una persona que permaneció congelada durante más de cinco mil años”.


Entre los hallazgos más importantes se encuentra la evidencia de cómo distintos ecosistemas microbianos pueden coexistir y transformarse a lo largo del tiempo. Este fenómeno se relaciona con cambios culturales y ambientales, como la industrialización de los alimentos, el uso de antibióticos, la urbanización y la menor exposición del ser humano a ambientes naturales, factores que han modificado significativamente nuestra microbiota.


Asimismo, la investigación permite aproximarse a aspectos concretos de la vida de Ötzi, como su dieta, que habría estado compuesta principalmente por alimentos ricos en fibra, cereales integrales y carbohidratos complejos.


Finalmente, el especialista Felipe Muñoz complementa: “El estudio refuerza una idea cada vez más presente en la biología moderna: la historia humana también puede leerse a través de los microorganismos que han acompañado a nuestra especie desde tiempos prehistóricos”.


En síntesis, el estudio de Ötzi no solo revela detalles de su vida, sino que también abre una ventana para comprender la evolución de la relación entre los seres humanos y su microbiota. Estos hallazgos permiten conectar los cambios biológicos con las transformaciones culturales de la humanidad.