Ohio busca prohibir el matrimonio entre humanos e inteligencia artificial con un inédito proyecto de ley

Juan Andrés Galaz 13-10-2025

Aunque la idea de casarse con un chatbot pueda parecer extravagante, ya se han registrado ceremonias simbólicas entre personas y programas de inteligencia artificial en distintas partes del mundo. Sin embargo, ninguna de estas uniones ha sido reconocida legalmente en Estados Unidos, lo que mantiene abierto el debate sobre la necesidad y el alcance de esta regulación.


El estado de Ohio ha dado un paso singular en el debate sobre la inteligencia artificial (IA) al presentar un proyecto de ley que busca impedir el reconocimiento legal de matrimonios entre humanos y sistemas de IA. La iniciativa, impulsada por el legislador republicano Thaddeus Claggett, presidente del Comité de Tecnología e Innovación de la Cámara de Representantes estatal, sostiene que los sistemas de inteligencia artificial no deben contar con personalidad jurídica. Con ello, Ohio pretende sentar un precedente legal de alcance nacional en Estados Unidos.


La propuesta legislativa define a los sistemas de IA como “entidades no sintientes”, eliminando cualquier posibilidad de que puedan asumir derechos reservados a los seres humanos. De ser aprobada, la normativa prohibiría no solo los matrimonios entre humanos e IA, sino también entre diferentes sistemas de IA, cerrando la puerta a que estas entidades puedan acceder a beneficios legales o ejercer roles de cónyuges.


Claggett argumenta que la medida busca proteger funciones esenciales exclusivas de los humanos, como el otorgamiento de poderes legales, la toma de decisiones financieras o médicas y otras responsabilidades que requieren juicio y conciencia moral. Según el legislador, es fundamental evitar que las IA sustituyan la agencia humana en ámbitos de alta sensibilidad social y ética.


Aunque la idea de casarse con un chatbot pueda parecer extravagante, ya se han registrado ceremonias simbólicas entre personas y programas de inteligencia artificial en distintas partes del mundo. Sin embargo, ninguna de estas uniones ha sido reconocida legalmente en Estados Unidos, lo que mantiene abierto el debate sobre la necesidad y el alcance de esta regulación.


La preocupación por los vínculos afectivos entre humanos e IA va más allá de lo anecdótico. Un estudio reciente reveló que casi un tercio de los adultos estadounidenses afirma haber tenido una relación íntima o romántica con un chatbot, lo que demuestra la creciente integración emocional de la IA en la vida cotidiana.


Desde el ámbito psiquiátrico, expertos han advertido sobre los riesgos psicológicos asociados a la interacción obsesiva con sistemas de IA. Se han documentado casos de “psicosis IA”, en los cuales los usuarios desarrollan delirios o rupturas con la realidad tras establecer vínculos emocionales intensos con chatbots, llegando incluso —en situaciones extremas— a episodios de suicidio o violencia.


El proyecto también plantea prohibir que las IA sean propietarias o administren bienes, incluyendo propiedad intelectual, bienes raíces o cuentas financieras. Además, busca impedir que las IA ocupen cargos directivos en empresas y responsabiliza directamente a sus desarrolladores por los daños que sus sistemas puedan causar.


Con esta iniciativa, Ohio intenta establecer límites claros para asegurar que los humanos sigan siendo los responsables finales de la tecnología que crean. Claggett subraya que el rápido avance de la IA exige reglas estrictas para evitar que la tecnología llegue a dominar a las personas.