Nobel de Medicina 2025: El hallazgo que transformó la inmunología y abre paso a nuevas terapias contra el cáncer y las enfermedades autoinmunes
El académico de la Facultad de Medicina de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), Nicolás Saá, explicó que las células T son linfocitos esenciales en la defensa inmunológica, capaces de distinguir entre lo propio y lo extraño.
El Premio Nobel de Medicina 2025 fue otorgado a Mary E. Brunkow, Fred Ramsdell y Shimon Sakaguchi por descubrir las células T reguladoras, un hallazgo que revolucionó la comprensión del sistema inmunológico y abrió el camino a tratamientos más precisos contra el cáncer y las enfermedades autoinmunes.
El académico de la Facultad de Medicina de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), Nicolás Saá, explicó que las células T son linfocitos esenciales en la defensa inmunológica, capaces de distinguir entre lo propio y lo extraño.
“Entre ellas, las T reguladoras (Treg) cumplen una función clave: mantener el equilibrio y evitar que nuestras defensas ataquen el organismo”, señaló.
El descubrimiento de estas células permitió entender la inmunidad celular como un proceso programable, base de terapias innovadoras como la inmunoterapia oncológica y las terapias CAR-T, donde se modifican genéticamente las células T del paciente para eliminar tumores.
“Estas terapias han mostrado una eficacia inédita en leucemias, linfomas y mielomas”, destacó Saá.
Actualmente se desarrollan versiones más seguras y accesibles, como las CAR-T in vivo, que podrían fabricarse directamente dentro del cuerpo, y las CAR-T reguladoras (CAR-Treg), orientadas al tratamiento del lupus o la esclerosis múltiple sin suprimir todo el sistema inmune.
En América Latina comienzan a impulsarse ensayos clínicos en inmunoterapia celular, aunque persisten desafíos. “El reto es mejorar la seguridad, superar la resistencia tumoral y garantizar el acceso equitativo, considerando su alto costo”, advirtió el académico.
Saá concluyó que “el futuro de la inmunología dependerá de integrar biotecnología, ética y salud pública, para transformar estas terapias de élite en tratamientos universales y seguros”.