Nature Positive: El ambicioso camino para revertir la degradación ambiental que se debate en Latinoamérica

Imagen
José Ferrada 01-10-2025

En el marco del congreso RedLAC 2025, la científica Bárbara Saavedra explicó cómo este concepto busca detener la pérdida de biodiversidad al 2030 y recuperarla en las décadas siguientes, con ejemplos concretos como las turberas de Patagonia y el bosque esclerófilo chileno.


Durante la segunda jornada del congreso RedLAC 2025, la destacada científica Bárbara Saavedra profundizó en el concepto de "Nature Positive" o Naturaleza Positiva, definiéndolo como un llamado global a revertir la crítica degradación de los ecosistemas. La directora senior de Estrategias de Conservación Efectiva en WCS explicó que esta iniciativa propone establecer el año 2020 como línea base para medir el estado de la naturaleza, con el objetivo de detener completamente su pérdida neta para el año 2030 y lograr una recuperación tangible para el 2050.


Saavedra, en una conversación espontánea y dinámica, subrayó que la dependencia humana de la naturaleza es absoluta. "No somos ni sociedades ni economías que flotamos en el vacío", afirmó, recordando que, según el informe Dasgupta, el 50% del PIB global de los últimos 50 años dependió directamente de los servicios que proveen los ecosistemas. Para Latinoamérica, una región que alberga el 40% de la biodiversidad mundial, este llamado es particularmente crucial.


Soluciones concretas en el territorio


La científica ilustró el concepto con casos específicos. Se refirió a los ecosistemas críticos de Chile, como la zona central donde el bosque esclerófilo —único en el planeta— sufre una degradación superior al 70%. Señaló que revertir esta situación requiere de soluciones complejas, como el desarrollo de viveros de especies nativas y una planificación urbana que integre la restauración desde su origen.


Un ejemplo destacado fue el de las turberas de la Patagonia, ecosistemas vitales para la mitigación del cambio climático. "Las turberas más grandes y mejor conservadas de esta parte del mundo están acá en Patagonia", explicó Saavedra, detallando que, aunque cubren un pequeño porcentaje de la superficie terrestre, almacenan más carbono que todos los bosques del planeta juntos. Su conservación no solo beneficia al clima global, sino que asegura el suministro de agua para las comunidades locales.

Frente a la consulta sobre la desertificación en la región de Coquimbo, Saavedra reconoció el desafío de dirigir financiamiento hacia zonas menos "sexys" que la Patagonia.


Abogó por que instrumentos como el Fondo de Naturaleza de Chile puedan articular recursos para estas áreas prioritarias, donde el avance del desierto amenaza con pérdidas irreparables de biodiversidad. La clave, concluyó, está en entender que la biodiversidad es relacional por definición y que su recuperación exige "aprender a trabajar desde el principio integrando la visión" de la conservación en todos los proyectos de desarrollo.


Mira la entrevista completa acá: