Murciélagos: los mamíferos voladores que derriban mitos, chismosean entre ellos y se revelan como héroes inesperados del planeta

Juan Andrés Galaz 02-12-2025

Más allá de los mitos y la mala fama, los murciélagos destacan por su capacidad de volar, su sistema inmune excepcional y su rol clave en la naturaleza. Desde su ecolocalización hasta su sorprendente vida social, estas criaturas merecen ser reconocidas como uno de los animales más extraordinarios del planeta.


En Futuro 360 nos adentramos en el universo de los murciélagos, criaturas que han inspirado mitos, miedos y hasta al mismísimo Bruce Wayne. Su fama injusta —alimentada por la idea de que “todos son vampiros”— dista mucho de la realidad de uno de los grupos más sorprendentes del reino animal.


Son los únicos mamíferos capaces de volar y pueden alcanzar velocidades cercanas a los 100 km/h, rivalizando con algunas de las aves más veloces del planeta.


Aunque en verano suelen aparecer en lugares inadecuados y se les asocia con la rabia, lo cierto es que poseen un sistema inmune extraordinariamente robusto, capaz de coexistir con múltiples virus sin enfermar. De hecho, rara vez desarrollan cáncer.


Sus alas, articuladas de forma similar a las manos humanas, están cubiertas de finos vellos que les permiten leer las variaciones del aire. A eso se suma su incomparable ecolocalización: emiten sonidos de alta frecuencia y “ven” a través del eco, lo que les permite desplazarse en la oscuridad con absoluta precisión.


Cuando llega el invierno, pueden reducir sus pulsaciones desde 200 o 300 por minuto a apenas 10, entrando en un estado de hibernación que hoy podría verse alterado por el cambio climático, según estudios recientes en Alemania.


Con más de 1.400 especies conocidas —desde ejemplares diminutos hasta algunos de casi dos metros de envergadura— conforman el segundo grupo de mamíferos más diverso del mundo. Muchos son frugívoros y cumplen un rol esencial como polinizadores, beneficiando a más de 500 especies de plantas.


Y si todo esto no basta para reivindicarlos, un dato final: estudios científicos han comprobado que los murciélagos se llaman por “nombres” y hasta chismosean entre ellos. Literalmente conversan, comentan y aluden a otros individuos dentro de la colonia.


Un recordatorio perfecto de que, en la naturaleza, incluso los seres más incomprendidos pueden ser profundamente fascinantes.