Metros del mundo colapsan ante crisis climática: Inundaciones y calor extremo golpean sistemas centenarios


Infraestructuras de transporte subterráneo en Londres, Nueva York y otras grandes urbes enfrentan desafíos existenciales por lluvias torrenciales y temperaturas récord, revelando su vulnerabilidad frente a un clima para el que no fueron diseñadas.
(CNN) - Los sistemas de metro más emblemáticos del mundo se convirtieron en puntos críticos de vulnerabilidad durante eventos climáticos extremos, según expertos en transporte urbano. Infraestructuras centenarias como las de Londres y Nueva York —diseñadas para condiciones climáticas del siglo XIX— ahora enfrentan inundaciones catastróficas y temperaturas peligrosas en sus túneles. “La infraestructura que impulsó el último siglo de vida urbana no fue construida para el clima en el que estamos”, señalaron especialistas.
En Nueva York, donde el metro funciona desde 1904, las inundaciones repentinas se volvieron frecuentes, transformando escaleras en cascadas y ventilaciones en puntos de entrada de agua. Eric Wilson de la MTA explicó que en días secos el sistema ya bombea entre 13 y 14 millones de galones de agua, cantidad que se multiplica exponencialmente durante tormentas intensas. La ciudad implementó soluciones como bordillos elevados en entradas y rejillas de ventilación sobre elevadas que “evitan que la escorrentía pluvial sobrepase este bordillo y se dirija hacia la estación”.
Soluciones verdes para un problema gris
Mientras las ciudades apuestan por medidas de adaptación costosas, expertos destacaron que la solución real podría estar en reverdecer el entorno urbano. Lilli Matson de Transport for London afirmó que “hacer que la ciudad misma sea más verde y más resiliente al calor” resulta fundamental, mediante plantación de árboles y sistemas de drenaje sostenible. Iniciativas como la del Cementerio Green-Wood en Brooklyn, que reemplazó asfalto por superficies permeables, demostraron cómo espacios privados pueden retener millones de galones de agua anuales y aliviar la presión sobre sistemas de drenaje obsoletos.
Aunque ciudades como Tokio, París y Londres comparten experiencias sobre resiliencia climática, los expertos coincidieron en que no existe una solución única. La crisis revela que la adaptación requiere tanto intervenciones técnicas inmediatas como una transformación fundamental en el diseño urbano para enfrentar lo que se ha convertido en la nueva normalidad climática.