Las mujeres se enfrentan a un riesgo mucho mayor de homicidio, especialmente con armas de fuego, durante el embarazo

Futuro 360 13-11-2025

La investigación alerta sobre el vínculo entre el aumento de la posesión de armas y los homicidios, y plantea la urgencia de reforzar las políticas de prevención y control de violencia doméstica.



La violencia armada durante el embarazo se ha convertido en una preocupación creciente en Estados Unidos, según un reciente estudio publicado en JAMA Network Open, que analizó más de 7.000 homicidios ocurridos entre 2018 y 2021.


El informe reveló que las mujeres embarazadas enfrentan un 37% más de riesgo de morir por arma de fuego en comparación con otras mujeres en edad reproductiva.


Los datos reflejan la magnitud del problema: más de dos tercios de los homicidios relacionados con el embarazo involucran armas de fuego, un fenómeno que los investigadores vinculan al aumento de la posesión de armas a nivel estatal.


El análisis mostró que por cada 1% de incremento en la propiedad de armas, el riesgo de homicidio en mujeres embarazadas aumenta un 6%, mientras que los asesinatos cometidos con armas de fuego crecen un 8%.


De acuerdo con Lois Lee, investigadora de la Universidad de Harvard, estos resultados evidencian “la relación directa entre la disponibilidad de armas y los asesinatos de mujeres gestantes”.


El estudio también advierte sobre un componente estructural: la mayoría de las víctimas, embarazadas o no, eran mujeres negras, lo que refleja la persistencia de desigualdades raciales y sociales. Además, el grupo etario más afectado corresponde a mujeres entre 20 y 24 años.


Los expertos enfatizan que estos homicidios son “previsibles y prevenibles”, a diferencia de las complicaciones médicas del embarazo. Por ello, instan a reforzar la legislación que limita el acceso a armas, especialmente en contextos de violencia doméstica.


La especialista en políticas contra la violencia armada Kelly Roskam destacó el ejemplo del condado de King, en Washington, donde un equipo multidisciplinario se asegura de que las personas con órdenes de protección entreguen todas sus armas, lo que ha permitido prevenir potenciales tragedias.


Entre las medidas recomendadas se incluyen nuevas leyes de control de armas, junto con programas comunitarios y apoyo psicológico para mujeres en riesgo.