Lagos amazónicos alcanzan más de 40°C: científicos alertan por colapso ecológico sin precedentes

Juan Andrés Galaz 10-11-2025

Un estudio publicado en Science revela que las olas de calor y las sequías extremas de 2023 y 2024 elevaron la temperatura del agua en lagos del Amazonas a niveles nunca registrados.


Los efectos del cambio climático están golpeando con fuerza el corazón de la Amazonía. Investigadores reportaron un aumento inédito en la temperatura del agua de varios lagos amazónicos, que durante los años 2023 y 2024 superaron los 40°C, una cifra equiparable a la de un baño termal.


El fenómeno, documentado por la revista Science, pone en riesgo a especies emblemáticas y altera de forma irreversible el equilibrio natural de la región.


El caso más crítico se registró en el lago Tefé, donde el agua alcanzó 41°C en superficie y profundidad, algo nunca antes observado. La intensa radiación solar, combinada con una sequía prolongada, redujo el nivel del lago a apenas dos metros en algunos sectores.


El investigador Ayan Fleischmann, del Instituto Mamirauá, describió la gravedad de la situación: “Era imposible mantener la mano dentro del agua, el calor era insoportable”. En ese mismo lago, el calor extremo provocó la muerte de alrededor de 200 delfines rosados en solo seis semanas, durante septiembre de 2023, un evento sin precedentes en la historia reciente del Amazonas.


Ecosistemas al límite


De los diez lagos monitoreados, al menos cinco registraron temperaturas diurnas por encima de 37°C, generando mortandades masivas de peces y mamíferos acuáticos. Muchas de estas especies se encuentran en peligro de extinción y dependen de un delicado ciclo anual de inundaciones y sequías para reproducirse.


Según el estudio, los lagos amazónicos están experimentando un calentamiento de entre 0,3 y 0,8°C por década durante los últimos 30 años, superando ampliamente la media global. Además, la superficie de agua se ha reducido drásticamente: el lago Tefé perdió un 75% de su extensión y el lago Badajós, un 90% durante la sequía de 2024.


“Un fenómeno que desafía la comprensión”


El ecólogo Adrian Barnett, de la Universidad de Greenwich, calificó el fenómeno como “alarmante y sin precedentes”, señalando que el volumen de energía necesario para calentar masas de agua de tal magnitud “desafía la comprensión científica”.


Los investigadores advierten que un aumento repentino de hasta 10°C podría desencadenar un declive prolongado de la biodiversidad local, afectando no solo a los peces y delfines, sino también a las aves, reptiles y comunidades humanas que dependen de ellos.