Lagarto gruñidor de Álvaro es reclasificado en “Peligro Crítico de Extinción” tras drástica caída de su población en Chile
El Ministerio del Medio Ambiente confirmó la recategorización del Pristidactylus alvaroi, un reptil endémico de Chile cuya población fue severamente afectada por los incendios forestales de 2022 y múltiples amenazas antrópicas. La medida aún debe ser ratificada por el Ejecutivo.
El Ministerio del Medio Ambiente finalizó el 20° Proceso de Clasificación de Especies Silvestres, determinando que el lagarto gruñidor de Álvaro (Pristidactylus alvaroi) debe pasar de la categoría “Peligro de Extinción” a “Peligro Crítico de Extinción”. La resolución, que queda a la espera de la firma presidencial, responde a una marcada disminución poblacional, agravada por los incendios forestales de 2022 que afectaron gran parte de su hábitat.
La recategorización se fundamenta en la evidencia recopilada por un equipo de la Universidad Mayor, liderado por los académicos Óscar Acevedo y César Mattar, quienes advirtieron que, sin acciones urgentes, esta especie endémica podría desaparecer definitivamente.
El Pristidactylus alvaroi es un reptil exclusivo de Chile, de tonalidad gris, cabeza robusta y cerca de 20 centímetros de longitud. Habita únicamente en sectores acotados de las regiones de Valparaíso y Metropolitana, como Cerro El Roble, Quebrada Alvarado y Altos de Chicauma. Fue descrito en 1974 por el herpetólogo Roberto Donoso-Barros, quien lo nombró en honor a su hijo y por su característica capacidad de emitir un gruñido audible al sentirse amenazado.
La distribución reducida del lagarto lo convirtió en un ecosistema altamente vulnerable. En 2022, un incendio afectó de manera directa zonas clave donde se concentraban las poblaciones más numerosas. “Tras los incendios, constatamos que el área quemada coincidía con el sector donde habita la especie”, explicó César Mattar, destacando que se trata de un animal que no existe en ningún otro lugar del planeta.
La nueva categoría de protección permitirá focalizar recursos y avanzar en planes de conservación in situ, además de fortalecer la investigación científica. Sin embargo, el fuego no es su única amenaza. Según el profesor Óscar Acevedo, el lagarto enfrenta un “cóctel” de presiones antrópicas, como la caza y captura ilegal para el comercio de mascotas, la deforestación, la fragmentación del bosque nativo, la extracción de tierra de hojas, la colecta excesiva de semillas, la ganadería extensiva y la presencia creciente de especies exóticas invasoras.
“Si no se toman medidas a corto plazo, la especie se puede extinguir”, advirtió Acevedo, quien lleva más de diez años investigando y difundiendo la importancia ecológica de este reptil.