La pérdida auditiva en la vejez: un cambio natural que acompaña el envejecimiento
Especialistas recomiendan controlar factores de riesgo y realizar evaluaciones periódicas para favorecer una mejor salud auditiva con el paso de los años.
La pérdida de audición a lo largo de la vejez es un proceso natural en el ser humano, que ocurre debido a un desgaste progresivo.
El doctor Francisco Ringler, coordinador de Otorrinolaringología de la Clínica Santa María, en conversación con Futuro360, advierte. “Desde los 55 a 60 años comenzamos a experimentar una pérdida de células ciliadas auditivas de forma simétrica en ambos oídos. Este proceso es progresivo en el tiempo y afecta, en primera instancia, las regiones de la cóclea donde se procesan los sonidos más agudos. Posteriormente, en etapas más avanzadas, compromete las frecuencias medias”.
Este fenómeno depende de factores genéticos propios de cada persona, así como también de factores ambientales, como la exposición crónica a ruidos de alta intensidad o la presencia de enfermedades metabólicas y cardiovasculares.
La pérdida auditiva puede evidenciarse en la dificultad para comprender conversaciones, necesitando que los mensajes se repitan en más de una ocasión, así como en la tendencia a utilizar volúmenes elevados en dispositivos electrónicos.
Si bien no es posible evitar este proceso, sí se pueden modificar factores ambientales que favorecen una pérdida auditiva precoz o acelerada. Es fundamental mantener un buen control metabólico en pacientes con diabetes o dislipidemia, así como un adecuado tratamiento de la hipertensión arterial y de las enfermedades cardiovasculares.
Otros consejos del especialista incluyen evitar el tabaquismo, ya que el tabaco aumenta el estrés oxidativo y daño microvascular. También se recomienda evitar la exposición prolongada a ruidos intensos, como en conciertos. En estos casos, es aconsejable el uso de protectores auditivos.
En una realidad donde la esperanza de vida va en aumento, mantener una buena audición a lo largo de los años cobra cada vez mayor importancia. Para ello, se recomienda realizar controles preventivos con un otorrinolaringólogo, con el fin de evaluar la salud auditiva y favorecer un envejecimiento auditivo saludable.