La OMS exige ampliar producción de medicamentos antiobesidad ante riesgo de crisis sanitaria

Juan Andrés Galaz 03-12-2025

La Organización Mundial de la Salud advierte que la limitada disponibilidad de fármacos innovadores como Mounjaro podría frenar la lucha contra la obesidad, y exhorta a los países y laboratorios a aumentar la producción y reducir los precios.


Los medicamentos para bajar de peso, incluidos Mounjaro y Ozempic, representan un avance significativo en el tratamiento de la obesidad, una enfermedad crónica que afecta a millones de personas en el mundo. Sin embargo, actualmente solo uno de cada diez pacientes que podría beneficiarse de estas terapias tiene acceso a ellas, advirtió la Organización Mundial de la Salud (OMS).


La agencia sanitaria destacó que estas terapias con péptidos similares al glucagón-1 (GLP-1) pueden ayudar a millones de personas a perder peso y reducir el riesgo de enfermedades graves como ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares, diabetes tipo 2 y problemas renales, entre otros. Sin embargo, recalcó que no son adecuadas para mujeres embarazadas y que su uso debe complementarse con alimentación saludable, actividad física y asesoramiento sobre estilos de vida.


Actualmente, la capacidad de producción mundial limita la cobertura a unos 100 millones de personas, apenas el 10 % de los mil millones que podrían beneficiarse. La OMS proyecta que para 2030 la población con obesidad se duplicará hasta dos mil millones de personas, con un costo económico global que podría alcanzar 3 billones de dólares.


Para enfrentar esta crisis, la OMS instó a los países a garantizar el acceso a estos medicamentos y pidió a las compañías farmacéuticas reducir los precios y ampliar la producción, especialmente para los países de menores ingresos.


El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, subrayó: “Si bien los medicamentos por sí solos no resolverán esta crisis sanitaria mundial, las terapias con GLP-1 pueden ayudar a millones de personas a superar la obesidad y reducir los daños asociados”.


Expertos internacionales coinciden en que, aunque estos fármacos representan un punto de inflexión en el tratamiento de la obesidad y sus comorbilidades, no son una solución milagrosa. Katherine Jenner, directora de Obesity Health Alliance, advirtió que la evidencia muestra que la mayoría de las personas recuperan peso al suspender los medicamentos, por lo que deben acompañarse de apoyo integral y monitoreo médico.


La OMS identifica tres barreras clave que limitan el acceso universal: capacidad de producción y disponibilidad, preparación de los sistemas de salud y aseguramiento del acceso a la atención médica.