La música triste tiene un impacto positivo: estimula la reflexión y el pensamiento creativo, según la ciencia

Juan Andrés Galaz 09-01-2026

Según la investigación, este tipo de música favorece la reflexión, la imaginación y la conexión con recuerdos y emociones, a diferencia de la música alegre, que mantiene mayor atención en el entorno.


Un estudio científico internacional reveló que la música triste tiene un impacto positivo en el cerebro, ya que favorece la reflexión personal, la introspección y el pensamiento espontáneo.


La investigación, publicada en la revista Scientific Reports, analizó cómo distintos tipos de música influyen en la actividad mental y cerebral.


Según los resultados, escuchar música triste aumenta la divagación mental (mind-wandering), un proceso en el que la atención se dirige hacia pensamientos internos, recuerdos y emociones personales.


Este efecto se asocia a una mayor activación de la red neuronal por defecto, un conjunto de áreas del cerebro vinculadas al autoconocimiento, la imaginación y la creatividad.


En contraste, la música alegre mantiene a las personas más concentradas en el entorno y reduce la tendencia a la distracción mental.


Los investigadores explican que estas diferencias no dependen solo del ritmo, sino principalmente de la carga emocional de la música.


El estudio plantea que estos hallazgos podrían tener aplicaciones en ámbitos como la educación, la salud mental y la creación artística, donde la música triste podría utilizarse como una herramienta para estimular la reflexión profunda y los procesos creativos.