La desconexión silenciosa: Cómo perdimos el 60% de nuestro lenguaje sobre la naturaleza en dos siglos


Un estudio analizó 219 años de literatura y descubrió que las palabras asociadas al mundo natural disminuyeron drásticamente desde la Revolución Industrial, reflejando una alarmante desconexión humana con el medio ambiente.
El lenguaje humano perdió más del 60% de sus referencias a la naturaleza durante los últimos dos siglos, según un revelador estudio de la Universidad de Derby publicado en Earth. El psicólogo Miles Richardson analizó mediante inteligencia artificial la frecuencia de 28 palabras asociadas al mundo natural —como "río", "pradera" y "costa"— en millones de libros digitalizados entre 1800 y 2019, descubriendo "un claro declive de alrededor del 60 por ciento, particularmente desde 1850", coincidiendo con la industrialización y urbanización masivas.
La investigación mostró que este deterioro en el vocabulario naturalista se correlacionó con un modelo computacional que simulaba la desconexión humana progresiva del entorno natural, con menos del 5% de error. Según reportó Science Alert, Richardson señaló que "la conexión con la naturaleza ahora es aceptada como una causa raíz clave de la crisis ambiental", vinculando directamente esta pérdida lingüística con los actuales desafíos ecológicos y de salud mental.
Metodología y implicaciones profundas
El estudio utilizó el Google Books Ngram Viewer para rastrear la evolución del lenguaje, evitando términos técnicos o nombres de especies que pudieran distorsionar los resultados. Aunque la metodología tiene limitaciones —como la selección de palabras y el sesgo de la base de datos—, sus hallazgos coincidieron con investigaciones previas de la London Business School que ya detectaron esta tendencia en ficción, canciones y guiones cinematográficos.
El modelo demostró que la ruptura intergeneracional en la transmisión de conexión con la naturaleza fue el factor determinante en este declive. Los resultados sugieren que revertir esta tendencia requerirá esfuerzos deliberados para reintegrar experiencias naturales en entornos urbanizados, especialmente en la infancia, donde se forma la relación fundamental con el mundo natural.