Investigadores de la Universidad de Chile plantean al degú como un nuevo modelo para estudiar la visión en mamíferos

Juan Andrés Galaz 11-12-2025

El avance científico también permitirá replantear futuros modelos experimentales, ya que la especie chilena ofrece características visuales que podrían mejorar la precisión de estudios sobre percepción, cognición y adaptación sensorial en entornos naturales.


Un equipo del Departamento de Biología de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile caracterizó por primera vez las respuestas visuales del colículo superior del degú, revelando que este roedor endémico posee una agudeza visual superior a la de los modelos de laboratorio tradicionalmente utilizados. El hallazgo, publicado en Journal of Neurophysiology, lo posiciona como una alternativa relevante para estudiar la evolución y el desarrollo del sistema visual en mamíferos.


El degú (Octodon degus) —un roedor diurno, social y precocial, es decir, capaz de abrir los ojos y utilizar la visión desde su nacimiento— presenta características únicas que lo distinguen de ratones, ratas y hámsters, especies nocturnas y altriciales. Estas particularidades han despertado el interés científico durante décadas y ahora se consolidan como una ventaja para investigaciones neurobiológicas.


El estudio, liderado por la Dra. Natalia Márquez junto a un equipo del Laboratorio de Neurobiología y Biología del Conocer, analizó señales electrofisiológicas y la neuroanatomía del degú. La investigación forma parte de una colaboración con la Universidad de Massachusetts Amherst, dirigida por la científica Sarah L. Pallas, cuyo objetivo es comparar cómo distintos mamíferos procesan estímulos visuales según su filogenia, experiencia y modo de vida.


El degú destaca por tres rasgos que lo convierten en un modelo singular:


  1. Su hábito diurno, que exige un sistema visual adaptado a alta luminosidad.
  2. Su condición precocial, que le permite utilizar la visión desde el primer día.
  3. Una retina altamente especializada, con conos M y UV y una elevada densidad de células ganglionares.


Estas propiedades motivaron al equipo a estudiar su respuesta frente a estímulos como patrones de movimiento, cambios de contraste, rejillas sinusoidales y objetos en expansión, simulando depredadores aéreos. Los resultados confirmaron que su agudeza visual es mayor a la de otros roedores, un elemento coherente con su comportamiento y evolución.


El proyecto continuará con una segunda fase que evaluará el sistema visual del degú criado en oscuridad total, buscando determinar el peso real de la experiencia luminosa en su desarrollo. Aunque no persigue fines biomédicos, la investigación abre preguntas sobre la pertinencia del ratón como modelo estándar para estudiar la visión humana, especialmente en condiciones diurnas.


“Este hallazgo muestra que el degú podría ser un modelo más adecuado para entender la visión en mamíferos con hábitos diurnos, como los humanos”, señaló la Dra. Márquez.