Investigación en la cordillera de Los Andes busca revelar una reserva oculta de “agua sólida”

Juan Andrés Galaz 07-01-2026

Un equipo interdisciplinario de la Universidad Católica investiga en la alta cordillera de Santiago la posible existencia de permafrost, un reservorio subterráneo de agua congelada que podría jugar un rol clave en la seguridad hídrica del país frente al cambio climático y la prolongada escasez de agua.


Un proyecto científico liderado por académicos de la Pontificia Universidad Católica de Chile investiga por primera vez en terreno la posible existencia de agua congelada almacenada bajo el suelo de la alta cordillera, un reservorio subterráneo conocido como permafrost, que podría tener un rol clave frente al cambio climático y la escasez hídrica prolongada que enfrenta el país.


La iniciativa apunta a resolver una de las grandes interrogantes de la hidrología andina: si bajo la superficie de las montañas existen núcleos de hielo enterrados que no han sido considerados hasta ahora en la gestión del recurso hídrico. Históricamente, tanto la investigación científica como las políticas públicas han centrado su atención en glaciares y nieves, dejando prácticamente inexplorado este tipo de reservorio invisible.


“El permafrost no es un glaciar que podamos ver a simple vista, sino una condición térmica del suelo que permanece congelado durante años. Estos cuerpos de hielo subterráneo representan un volumen de agua que hoy no está siendo incorporado en los balances hídricos”, explicó Juan Luis García, investigador responsable del proyecto y académico del Instituto de Geografía UC.


El estudio se desarrolla en el sector Cancha de Carreras, en la cordillera de Santiago, a 4.100 metros sobre el nivel del mar, una zona que reúne condiciones favorables de altitud, exposición y temperatura para la presencia de permafrost. Se trata, según los investigadores, de la primera verificación de campo de este tipo de reservorio en los Andes de Santiago y sus alrededores.


“Si logramos confirmar su presencia, estaríamos frente a un reservorio de agua subterráneo que ha pasado completamente inadvertido en la planificación y gestión hídrica”, señaló Francisco Suárez, investigador principal del estudio y profesor de Ingeniería Hidráulica y Ambiental UC.


La investigación combina mediciones directas con técnicas no invasivas de alta precisión, como geofísica de superficie, sensores térmicos y escaneo láser terrestre de alta resolución. Este enfoque permitirá identificar la existencia de hielo bajo el suelo, estimar su profundidad y evaluar su contribución al balance hídrico de las cuencas cordilleranas.


El equipo interdisciplinario incluye además a Marco Pfeiffer, profesor de la Universidad de Chile, y a Daniel Czerwonka-Schröder, académico de la Bochum University of Applied Sciences, en Alemania. El carácter piloto del proyecto permitirá establecer una metodología replicable para ampliar el estudio a otras zonas de la cordillera.


Los investigadores subrayan que, en regiones semiáridas de alta montaña, el permafrost y los glaciares rocosos pueden actuar como reservorios naturales más resilientes frente al calentamiento global, liberando agua durante períodos secos de manera más sostenida que los glaciares tradicionales.


“Hoy el permafrost no está considerado ni en la Estrategia Nacional de Recursos Hídricos ni en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental. Incorporar estos reservorios ocultos es clave para una planificación más realista y adaptada al escenario de cambio climático”, advirtió García.


El proyecto es financiado por Avanza UC, iniciativa que forma parte del Plan Estratégico y del programa Sueño UC, y busca no solo generar conocimiento científico de frontera, sino también aportar evidencia aplicada para fortalecer la seguridad hídrica de Chile en el largo plazo.