Implante ocular permite recuperar la lectura en pacientes con degeneración macular avanzada

Juan Andrés Galaz 20-10-2025

Aunque el proceso de adaptación al implante requiere meses de entrenamiento y rehabilitación visual, los investigadores subrayan que su impacto en la autonomía y calidad de vida de los pacientes es notable.


Un reciente estudio publicado en la revista médica The New England Journal of Medicine ha marcado un antes y un después en el tratamiento de la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), gracias a un innovador implante ocular que ha permitido recuperar parcialmente la visión a la mayoría de los pacientes tratados.


El dispositivo, denominado PRIMA, mide apenas 2x2 milímetros y tiene un grosor de 30 micrómetros. Se implanta bajo la retina para reemplazar las células fotorreceptoras dañadas, responsables de captar la luz.


Esta tecnología ofrece una alternativa real para quienes padecen DMAE seca avanzada, una enfermedad neurodegenerativa que constituye la principal causa de ceguera en adultos mayores.


El ensayo clínico se realizó en 17 centros médicos de cinco países europeos, con la participación de 38 pacientes que sufrían pérdida severa de visión central.


Tras 12 meses de seguimiento, 26 de los 32 pacientes evaluados mostraron una mejora clínica significativa, y algunos lograron avanzar hasta dos líneas en el test óptico estándar, según informó Frank Holz, investigador principal y profesor de oftalmología en la Universidad de Bonn (Alemania).


El implante PRIMA funciona mediante tecnología fotovoltaica inalámbrica, sin necesidad de cables ni baterías. El sistema se complementa con unas gafas especiales equipadas con una cámara integrada, que convierte las imágenes en señales infrarrojas y las transmite directamente a la retina, simulando la actividad de las células visuales naturales. Este mecanismo permite incluso ajustar el brillo, contraste y zoom de la imagen percibida.


Aunque se registraron algunos eventos quirúrgicos menores, el comité de seguridad del estudio concluyó que los beneficios superan ampliamente los riesgos.


La compañía responsable, Science Corporation, ya solicitó la certificación europea para la comercialización del dispositivo. En tanto, el 69% de los participantes reportó un nivel de satisfacción medio o alto con los resultados.


La DMAE seca afecta a cerca de cinco millones de personas en el mundo, deteriorando progresivamente la visión central y dificultando actividades como leer, conducir o reconocer rostros. Hasta ahora, no existía un tratamiento capaz de restaurar la visión funcional perdida.


La oftalmóloga Francesca Cordeiro, del Imperial College de Londres, calificó los hallazgos como “emocionantes y significativos”, y destacó que este avance “podría transformar el pronóstico visual de millones de personas”.