Video muestra a unas abejas jugando a la pelota: Revelaría que pueden divertirse

Futuro 360 21-11-2022
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Los investigadores diseñaron una “zona de juego” en donde las polinizadoras podían interactuar con pequeñas bolitas de madera.


Un estudio reveló un cómico video que demuestra que las abejas tendrían la capacidad de divertirse, al igual que los humanos y animales.

La investigación, liderada por el ecologista conductual de la Universidad Queen Mary de Londres (QMUL), Samadi Galpayage, buscaba entender de qué manera las abejas viven distintas experiencias y qué comportamientos tienen en situaciones de recreación, placer y diversión.

El equipo de investigación estudió a 45 ejemplares de la especie Bombus Terrestris, el abejorro común de Europa, a los que les diseñó una “zona de juego”, según informó el portal Science Alert

Esta zona permitía a los insectos ingresar directamente al sector de comida para alimentarse, e incluía una serie de caminos por donde las abejas podían desviarse para encontrar pequeñas bolas de madera. El estudio reveló que tras alimentarse, los insectos finalmente se acercaban a las bolas y comenzaban a interactuar con ellas.

 ¿Jugaron a la pelota?

Las abejas individualmente rodaron bolas entre una y 117 veces durante el experimento. “El comportamiento repetido sugería que hacer rodar la pelota era gratificante”, señala el artículo publicado por la Universidad Queen Mary.

A pesar de que esta vez fueron registradas en video, la institución había teorizado en estudios anteriores que las polinizadoras experimentan emociones “gratificantes”.

En 2017, estos científicos le enseñaron a los abejorros a hacer rodar pelotas a cambio de un premio azucarado para determinar si esto podría ser una forma de “juego”.

Sin embargo, en el estudio actual, las abejas no recibían recompensas para hacer girar las pelotas, ni estaban obligadas a repetir los patrones para interesarse por esos elementos.

“Va a demostrar, una vez más, que a pesar de su pequeño tamaño y diminutos cerebros, son más que pequeños seres robóticos. En realidad, pueden experimentar algún tipo de estado emocional positivo, aunque sea rudimentario, como lo hacen otros animales más grandes, esponjosos o no tan esponjosos”, comentó Galpayage.