Hallazgo en Perú reabre el misterio de Monte Sierpe: nuevas evidencias apuntan a un antiguo mercado y posible sistema contable inca

Juan Andrés Galaz 21-11-2025

Un análisis realizado con drones y estudios de polen reforzó las hipótesis que vinculan a Monte Sierpe con un antiguo mercado de trueque y, posteriormente, con un posible sistema de contabilidad inca. Sin embargo, investigadores sostienen que aún falta evidencia para resolver definitivamente el misterio de esta notable estructura.


Un reciente estudio arqueológico volvió a poner en el centro del debate a Monte Sierpe, la enigmática “banda de agujeros” ubicada en el Valle de Pisco, en el sur de Perú.


La estructura —documentada por primera vez en 1933— está compuesta por cerca de 5.200 cavidades alineadas con precisión a lo largo de 1,5 kilómetros, un diseño que ha desconcertado a investigadores durante décadas.


La investigación, publicada en la revista Antiquity, aporta evidencia relevante gracias al uso de drones y análisis microbotánicos. Las excavaciones lideradas por el arqueólogo Jacob Bongers revelaron que los agujeros presentan secciones organizadas, descartando la idea de una disposición aleatoria. Este patrón sugiere un uso estructurado, posiblemente vinculado a actividades económicas prehispánicas.


Uno de los hallazgos más importantes fue la presencia de polen de maíz y de plantas silvestres asociadas a la cestería tradicional. Estos registros apoyan la hipótesis de que Monte Sierpe habría funcionado como un espacio de trueque para sociedades preincaicas, especialmente para la cultura Chincha, que comerciaba bienes como coca, algodón y ají.


El estudio también identificó polen cítrico, evidencia que indica que el sitio continuó en uso después de la llegada de los españoles en 1532, aunque luego fue abandonado por no integrarse al sistema económico colonial. Para los investigadores, esta persistencia demuestra la importancia estratégica del lugar dentro de las redes económicas indígenas.


Otra posible interpretación sugiere que, bajo dominio incaico, Monte Sierpe pudo transformarse en un sistema de contabilidad a gran escala, comparable a una “hoja de cálculo” primitiva. Su diseño segmentado guarda similitudes con los khipus, el sistema de registro numérico incaico, lo que abre la posibilidad de que estas cavidades hayan servido para administrar tributos o el flujo de bienes.


El equipo de Bongers continúa evaluando la relación matemática entre la organización de los agujeros y los patrones registrados en los khipus. De confirmarse, Monte Sierpe podría ofrecer una de las evidencias más completas sobre las prácticas administrativas del Imperio inca.


Aunque los avances actuales representan un hito relevante, los especialistas advierten que aún faltan estudios para definir con mayor precisión la función original del sitio. Monte Sierpe sigue siendo uno de los enigmas arqueológicos más singulares de los Andes.