Hackers afirman haber extraído 86 millones de archivos musicales desde Spotify para “preservar conocimiento y cultura de la humanidad”

Juan Andrés Galaz 23-12-2025

La plataforma confirmó una investigación interna tras la denuncia de acceso no autorizado a parte de su catálogo y advirtió que el material aún no ha sido difundido. El grupo responsable sostiene que la extracción busca crear un archivo de preservación cultural, mientras artistas y expertos alertan por un eventual uso de las grabaciones en el desarrollo de inteligencia artificial.


Un grupo activista aseguró haber recopilado millones de canciones y datos asociados desde Spotify, lo que encendió las alertas en la industria musical y tecnológica por un eventual uso de ese material en el entrenamiento de sistemas de inteligencia artificial.


La plataforma, que cuenta con más de 700 millones de usuarios a nivel mundial, confirmó que investiga el incidente y que ya adoptó medidas de seguridad adicionales.


La organización, conocida como Anna’s Archive, afirmó haber “scrapeado” (extraído de manera automatizada) 86 millones de archivos de audio y 256 millones de registros de metadatos, entre ellos nombres de artistas y álbumes.


Spotify precisó que el material comprometido no corresponde a la totalidad de su catálogo, que supera los 100 millones de canciones.


Desde la compañía sueca señalaron que detectaron y deshabilitaron cuentas involucradas en accesos ilícitos.


“Una investigación por acceso no autorizado identificó que un tercero recopiló metadatos públicos y utilizó tácticas ilegales para eludir los sistemas de gestión de derechos digitales (DRM) y acceder a parte de los archivos de audio”, indicó Spotify en un comunicado. La empresa agregó que, hasta ahora, no existen evidencias de que la música haya sido publicada.


Anna’s Archive, sitio conocido por enlazar a libros pirateados, sostuvo en su blog que su objetivo es crear un “archivo de preservación” de la música. El grupo afirmó que los archivos representarían el 99,6% de la música escuchada por usuarios de Spotify y que serían compartidos mediante torrents, un método de distribución de grandes volúmenes de datos en línea.


“Spotify no tiene toda la música del mundo, pero es un gran comienzo”, afirmó el colectivo, que define su misión como la de “preservar el conocimiento y la cultura de la humanidad”, argumentando que así se protegería el patrimonio musical frente a desastres naturales, guerras o recortes presupuestarios.


Voces del sector tecnológico destacaron el potencial del material. Yoav Zimmerman, cofundador de la startup Third Chair, señaló en LinkedIn que, en teoría, permitiría a cualquier persona “crear su propia versión gratuita de Spotify” y a las empresas entrenar sistemas con música contemporánea a gran escala, aunque subrayó que la principal barrera sigue siendo la ley de derechos de autor y su aplicación.


Spotify afirmó que, tras el anuncio de Anna’s Archive, reforzó sus mecanismos de protección frente a “ataques anti-copyright” y que mantiene monitoreo activo de comportamientos sospechosos.