"Desde la filantropía podemos ayudar con innovación, desarrollo y apoyo a comunidades locales" : Padu Franco, senior program manager de Bezos Earth Fund en RedLAC 2025

Juan Andrés Galaz 30-09-2025

En el Congreso RedLAC 2025, Padu Franco, del Bezos Earth Fund, destacó cómo la filantropía estratégica puede complementar al Estado y al sector privado para enfrentar la crisis climática y la pérdida de biodiversidad, protegiendo ecosistemas clave en América Latina y promoviendo soluciones de largo plazo.


En el marco del Congreso RedLAC 2025, Padu Franco, Senior Program Manager for the Tropical Andes del Bezos Earth Fund, abordó el rol de la filantropía estratégica como motor para enfrentar la crisis climática y la pérdida de biodiversidad.


Durante la conversación, Franco explicó que el "Bezos Earth Fund" de Jeff Bezos, fue creado con el propósito de movilizar hasta 10 mil millones de dólares “para tratar de enfrentar la crisis climática y la crisis de biodiversidad, las dos muy conectadas entre ellas”.


“El fondo es codirigido por Lauren Sánchez junto con Jeff Bezos y lo que busca es tratar de hacer contribuciones significativas para solventar esas dos crisis, es decir, hacer cosas que nos permitan mover realmente la aguja en torno a cómo enfrentarlas”, indicó.


En ese sentido, recalcó que la filantropía permite actuar en espacios donde ni el mercado ni los gobiernos logran llegar con efectividad: “Los mercados todavía no reconocen totalmente el valor de las contribuciones de la naturaleza en torno al agua, la polinización o la regulación climática, y las regulaciones a veces se tardan en llegar o son insuficientes. Entonces, es ahí donde desde la filantropía podemos ayudar con innovación, desarrollo tecnológico y apoyo a comunidades locales”.


Asimismo, detalló que parte del trabajo del fondo se concentra en identificar geografías con biodiversidad única y stocks de carbono relevantes, además de contar con voluntad política y liderazgo social.


Respecto al largo plazo, Franco señaló que el mandato del fondo se proyecta entre 2020 y 2030, pero con instrumentos capaces de asegurar impacto más allá de esa fecha: “Apoyamos mecanismos como proyectos de financiación permanente, con una mirada de 15 o 20 años, que permiten apalancar recursos de cooperación, gobiernos y sector privado. Se trata de generar condiciones para que otros puedan escalar esas soluciones”.


Finalmente, adelantó que el foco en América Latina estará puesto en la protección de ecosistemas remanentes: "El énfasis de lo que creemos que Latinoamérica puede contribuir al mundo es en la protección de esos remanentes de ecosistemas, de lo que nos queda. Mucho de nuestro esfuerzo se centrará en el Pacífico Oriental, el Pacífico Este Tropical, los Andes y la Amazonía”.