¿Existen los universos paralelos? La teoría científica que inspiró "Stranger Things" y divide a los físicos
Aunque el mundo oscuro del “Upside Down” pertenece a la ficción, la exitosa serie de Netflix se apoya en una teoría real de la física cuántica que lleva más de 70 años generando debate entre científicos .
Desde su estreno, la serie Stranger Things ha fascinado al público con la existencia de un universo paralelo conocido como el “Upside Down”, un mundo oscuro al que se accede a través de portales ocultos. Aunque criaturas como los demogorgones y el villano Vecna pertenecen a la ficción, el concepto central de la historia tiene raíces en una teoría científica real que divide a la comunidad de físicos desde hace décadas.
Según explica un reportaje publicado en la revista científica Nature, la idea de universos paralelos se inspira en la llamada interpretación de los “muchos mundos” de la mecánica cuántica, propuesta en la década de 1950 por el físico estadounidense Hugh Everett.
Esta teoría busca responder uno de los mayores enigmas de la física moderna: el problema de la medición cuántica, que plantea cómo una partícula puede existir en varios estados al mismo tiempo hasta que es observada. Mientras la interpretación más aceptada —la de Copenhague— sostiene que el estado de la partícula se define solo al ser medida, Everett propuso algo radicalmente distinto: todos los resultados posibles ocurren, pero en universos separados.
En ese escenario, el universo se ramifica constantemente, dando origen a una cantidad potencialmente infinita de realidades paralelas.
Una teoría tan fascinante como polémica
Para muchos científicos, la idea resulta atractiva desde un punto de vista matemático, pero difícil de comprobar. Jorge Pullin, físico teórico de la Louisiana State University, advierte que uno de los principales problemas de esta interpretación es que no puede probarse ni refutarse, ya que esos universos no interactúan entre sí.
Otros investigadores, como Sean Carroll, físico teórico de la Johns Hopkins University y asesor científico de producciones audiovisuales, consideran que se trata de una de las explicaciones más elegantes de la mecánica cuántica. De hecho, una encuesta reciente de Nature indica que la teoría de los muchos mundos es actualmente la tercera interpretación más popular entre físicos cuánticos.
Lo que la ciencia sí descarta
Pese a su base teórica, los expertos coinciden en que la ciencia no respalda la posibilidad de viajar entre universos, como ocurre en la serie. Los portales que se abren en paredes, lagos o bosques en Stranger Things no tienen sustento en las leyes conocidas de la física.
“Es esencialmente imposible que lo que ocurre en un universo tenga algún impacto en otro, y mucho menos que una persona pueda cruzar entre ellos”, afirma Carroll.
Incluso si existieran universos paralelos, estos serían muy similares al nuestro, con las mismas leyes físicas y estructuras básicas, y no mundos radicalmente distintos poblados por monstruos.
Ciencia, ficción y cultura popular
Pese a estas limitaciones, la noción de universos paralelos ha inspirado numerosas producciones cinematográficas y televisivas, desde Spider-Man: Into the Spider-Verse hasta Doctor Strange en el Multiverso de la Locura. Para los científicos, este interés cultural tiene un valor: acerca conceptos complejos al público, aunque sea a costa de simplificar o exagerar la ciencia real.
“Si estas teorías se representaran de forma completamente fiel, no serían una historia muy interesante”, reconoce Pullin.
Así, aunque el “Upside Down” no exista fuera de la pantalla, su origen está profundamente ligado a uno de los debates más fascinantes y abiertos de la física contemporánea.