Estudio sugiere que los bonobos pueden jugar con la imaginación como los niños

Dagmar Gillibrand 08-02-2026

La investigación descubrió que un simio fue capaz de distinguir entre objetos reales e imaginarios.


Investigadores vinculados a la organización sin fines de lucro Ape Initiative descubrieron que los bonobos son capaces de identificar la ubicación de objetos imaginarios en escenarios imaginarios. Un ejemplo de esto podría ser cuando los niños utilizan sus juguetes para divertirse.


Si bien ya existen informes anteriores de simios que podían utilizar objetos imaginarios, como simular que arrastran bloques de juguete por el suelo, los expertos indican que es posible que estos casos tengan otro tipo de explicación. Esto se debe a que a lo mejor antes los chimpancés podrían estar realizando acciones que les dieran una recompensa por parte de los investigadores a cambio de hacer una acción, pero sin imaginar realmente un objeto.


La capacidad de simular podría remontarse a nuestro pasado evolutivo, añadieron los investigadores.


Científicos que trabajaban con un bonobo llamado Kanzi, fallecido a los 44 años, afirman que el simio fue capaz de identificar la ubicación de objetos imaginarios en escenarios imaginarios mediante una serie de experimentos.


El experimento


En un artículo publicado en la revista Science, la Dra. Amalia Bastos y su coautor el Dr. Christopher Krupenye, de las universidades St. Andrews y Johns Hopkins respectivamente, relatan cómo entrenaron a Kanzi para que señalara recipientes llenos de jugo recompensándolo. Luego, le presentaron a Kanzi dos vasos transparentes vacíos y simularon llenarlos con una jarra vacía. El contenido imaginario de un vaso se vertió en la jarra y se le pidió a Kanzi que indicara cuál de los vasos contenía jugo.


En 34 de 50 ensayos Kanzi seleccionó la taza correcta, lo que sugiere que pudo comprender el concepto de líquidos imaginarios.


Tras varios intentos se le dejó de dar recompensas a Kanzi por responder correctamente, lo que significa que no estaba simplemente aprendiendo una respuesta deseada basada en los solicitudes humanas. Para comprobar si Kanzi creía que se vertía un líquido real en las tazas, el equipo le presentó dos tazas: una con jugo y la otra vacía. Simularon llenar la taza vacía con una jarra vacía y le pidieron a Kanzi que eligiera una taza.


Esta vez en 14 de 18 ensayos el bonobo eligió correctamente, lo que indica que también pudo distinguir entre jugo real y el imaginario.


En un tercer experimento, el equipo descubrió que Kanzi también podía identificar correctamente la ubicación de una uva imaginaria colocada en uno de dos recipientes transparentes.


Si bien el equipo afirma que no está claro si sus hallazgos son aplicables a simios que no han sido entrenados para comunicarse con humanos, indican que los resultados son evidencia experimental de que un animal no humano puede seguir objetos imaginarios en escenarios imaginarios. "Nuestros hallazgos sugieren que la capacidad de representar objetos imaginarios no es exclusiva de los humanos", indicaron los investigadores.

Dagmar Gillibrand