Estudio poblacional revela que un tercio de los mayores de 70 años presenta signos biológicos del Alzheimer

Juan Andrés Galaz 22-12-2025

Un estudio poblacional realizado en Noruega, basado en biomarcadores sanguíneos, reveló que más de un tercio de las personas mayores de 70 años presenta cambios biológicos asociados a la enfermedad de Alzheimer, incluso en etapas sin síntomas clínicos, lo que abre nuevos desafíos para el diagnóstico temprano y la planificación de tratamientos.


Un amplio estudio poblacional realizado en Noruega reveló que el 33,4% de las personas de 70 años o más presenta cambios neuropatológicos compatibles con la enfermedad de Alzheimer, incluso en ausencia de síntomas clínicos evidentes. La investigación, basada en el análisis de biomarcadores sanguíneos, entrega nuevas estimaciones sobre la magnitud real de esta patología en la población general.


El trabajo utilizó datos del estudio de salud HUNT, uno de los seguimientos poblacionales más extensos de Europa, y analizó muestras de sangre de 11.486 personas de 58 años o más. A través de la medición de la proteína pTau217 en plasma, un biomarcador altamente específico, los investigadores pudieron identificar la presencia de los denominados cambios neuropatológicos del Alzheimer (ADNC, por sus siglas en inglés), asociados a placas amiloides y ovillos de tau en el cerebro.


Los resultados que fueron publicados en Nature, muestran que la prevalencia de estos cambios aumenta de forma progresiva con la edad: mientras en el grupo entre 58 y 69 años la proporción fue inferior al 8%, en personas mayores de 90 años la cifra alcanzó cerca del 65%. Entre los mayores de 70 años, el estudio estimó que un 10% presenta Alzheimer en fase preclínica, un 10,4% en etapa prodrómica —asociada al deterioro cognitivo leve— y un 9,8% ya cursa con demencia por Alzheimer.


Uno de los hallazgos más relevantes es que una proporción significativa de personas sin deterioro cognitivo detectable ya presenta signos biológicos de la enfermedad, lo que refuerza la idea de que el Alzheimer puede desarrollarse durante años o incluso décadas antes de manifestarse clínicamente.


El estudio también identificó factores asociados a una mayor prevalencia de estos cambios, como la presencia del alelo APOE ε4, conocido factor genético de riesgo, y un menor nivel educativo, lo que respalda la hipótesis de que la educación podría tener un efecto protector al aumentar la reserva cognitiva. En contraste, no se observó una asociación significativa con la mayoría de las enfermedades crónicas autoinformadas, como diabetes, enfermedad cardiovascular o cáncer.


En cuanto a las diferencias por sexo, los investigadores no encontraron variaciones relevantes en la prevalencia de demencia por Alzheimer entre hombres y mujeres, aunque sí una ligera mayor presencia de fases tempranas de la enfermedad en hombres entre los 80 y 89 años.


El uso de biomarcadores sanguíneos permitió, además, estimar cuántas personas podrían ser candidatas a las nuevas terapias modificadoras de la enfermedad, recientemente aprobadas en Estados Unidos y Europa. Según los criterios actuales, alrededor del 11% de la población mayor de 70 años sería potencialmente elegible para estos tratamientos, una cifra clave para anticipar la futura demanda de atención médica y los costos asociados.


Los autores destacan que se trata del mayor estudio poblacional realizado hasta ahora para estimar la prevalencia biológica del Alzheimer, y subrayan que los biomarcadores en sangre abren la puerta a diagnósticos más tempranos y accesibles. Sin embargo, advierten que estos resultados no reemplazan la evaluación clínica y que los tratamientos disponibles implican riesgos que deben ser evaluados cuidadosamente caso a caso