Enigmático objeto interestelar: cuerpo cósmico se dirige a Marte y sorprende a la ciencia por su enorme masa

Juan Andrés Galaz 30-09-2025

Un cuerpo cósmico desproporcionado avanza hacia Marte y desafía todo lo que sabíamos. Descubre el misterio detrás de 3I/ATLAS y qué podría cambiar en la astronomía.


En el universo, los objetos interestelares suelen ser escurridizos y difíciles de rastrear, pero el recién descubierto 3I/ATLAS ha captado toda la atención de la comunidad astronómica. De acuerdo con las últimas investigaciones, su masa supera cualquier expectativa anterior, lo que lo convierte en un fenómeno extraordinario para la ciencia.

3I/ATLAS ha sido seguido de cerca durante más de dos meses, destacándose como el tercer objeto interestelar detectado después de ‘Oumuamua en 2017 y 2I/Borisov en 2019. Al adentrarse a nuestro sistema solar a velocidad vertiginosa, intriga por su inusual composición y tamaño.

El astrofísico de Harvard, Avi Loeb, publicó un nuevo análisis donde sostiene que este objeto podría ser mucho más masivo de lo pensado inicialmente. A partir de la aceleración no gravitacional de 3I/ATLAS y la cantidad de gases y partículas liberadas, Loeb infiere que la masa total del cuerpo supera los 33 mil millones de toneladas.

Este cálculo se traduce en un núcleo de densidad sólida con un diámetro de más de 5 kilómetros, lo que lo ubica en el rango más alto de estimaciones realizadas mediante el telescopio espacial Hubble. Por contexto, esto lo hace de tres a cinco órdenes de magnitud más masivo que ‘Oumuamua y 2I/Borisov.

Tal descubrimiento es asombroso porque, según la escasez de objetos interestelares que se han detectado, encontrar uno tan grande rompe con todo pronóstico. Loeb subraya que debería haber cien mil objetos de menor tamaño antes de ver algo como 3I/ATLAS, pero solo se han observado tres hasta la fecha.

Otro aspecto desconcertante es la trayectoria de 3I/ATLAS, que lo lleva cerca de Júpiter, Marte y Venus. En aproximadamente una semana, pasará a tan solo 2,7 millones de kilómetros de la órbita de Marte, lo que aumenta el interés en estudiarlo más a fondo mediante la cámara HiRISE del Orbitador de Reconocimiento de Marte de la NASA.

La posibilidad de obtener imágenes más detalladas permitiría confirmar el tamaño real de su núcleo. Según Loeb, si se demuestra que el objeto es aún mayor de lo estimado, su origen podría ir más allá de la masa rocosa interestelar convencional, abriendo la puerta a teorías más audaces, incluyendo la posibilidad de tecnología extraterrestre.