El secreto del ejercicio para controlar el hambre: Científicos descubren molécula clave

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José Ferrada 03-10-2025

Científicos de Stanford y Baylor identificaron que el metabolito Lac-Phe, producido durante la actividad física vigorosa, reduce la ingesta de alimentos al actuar sobre circuitos cerebrales que regulan el hambre.


Una investigación reveló que la quema de calorías no es el único mecanismo mediante el cual el ejercicio promueve la pérdida de peso. Científicos de las universidades de Stanford y Baylor descubrieron que la actividad física intensa genera un metabolito llamado Lac-Phe que suprime naturalmente el apetito al actuar sobre circuitos cerebrales específicos.


El estudio, publicado en Nature Metabolism, demostró que el torrente sanguíneo de ratones sometidos a ejercicio vigoroso contenía niveles elevados de Lac-Phe. Este metabolito detiene un desencadenante neural específico que conduce a la alimentación, según explicó el equipo investigador.


Mecanismo cerebral revelador


Experimentos posteriores identificaron el proceso molecular preciso. El Lac-Phe inhibe las neuronas AgRP en el hipotálamo, que normalmente estimulan el hambre, permitiendo que dominen las neuronas PVH que reducen el apetito. "Este hallazgo es importante porque ayuda a explicar cómo una molécula producida de manera natural puede influir en el apetito", destacó el bioquímico Jonathan Long de Stanford, según reportó Science Alert.


Cuando los científicos administraron Lac-Phe por vía intravenosa a ratones obesos, observaron una reducción significativa en su ingesta alimentaria, junto con disminución del peso corporal y mejor control de glucosa en sangre. Por el contrario, ratones modificados para no producir este metabolito comían más después del ejercicio.


Aunque la investigación se realizó en roedores, estudios complementarios mostraron que el Lac-Phe también aumenta en humanos tras el ejercicio intenso. Un trabajo reciente con entrenamiento de resistencia encontró que personas con mayores niveles de este metabolito después del ejercicio perdieron más grasa abdominal.


Los investigadores consideran que este descubrimiento abre una "posibilidad emocionante" para desarrollar futuros tratamientos contra la obesidad que imiten este mecanismo natural, similar a como medicamentos como Ozempic emulan hormonas naturales.