“El planeta que devora gas y polvo como una estrella”: Hallazgo sorprende a astrónomos

Juan Andrés Galaz 08-10-2025

El planeta Cha 1107-7626, ubicado a 620 años luz, está acumulando gas y polvo a un ritmo récord, mostrando un comportamiento hasta ahora solo visto en estrellas jóvenes. Los científicos observan por primera vez un “estallido” de crecimiento que podría cambiar la comprensión sobre la formación de planetas errantes.


Científicos han detectado un fenómeno sin precedentes en Cha 1107-7626, un planeta errante que no orbita ninguna estrella y se encuentra a 620 años luz de la Tierra, en la constelación del Camaleón. El planeta, con una masa de 5 a 10 veces la de Júpiter, está experimentando un crecimiento masivo y repentino, comportándose en algunos aspectos como una estrella.


Observaciones realizadas con el Telescopio Espacial James Webb y el Very Large Telescope en Chile muestran que Cha 1107-7626 está acumulando gas y polvo a un ritmo récord de 6.600 millones de toneladas por segundo, ocho veces más rápido que unos meses antes. El planeta aún se está formando, con apenas 1 a 2 millones de años, mientras que los planetas de nuestro sistema solar tienen más de 4.500 millones de años.


“Este recién nacido planeta rebelde está devorando material a un ritmo frenético”, señaló Ray Jayawardhana, astrónomo de la Universidad Johns Hopkins. El planeta está rodeado por un disco de gas y polvo y muestra cambios químicos en su entorno, similares a los observados en estrellas jóvenes, lo que sugiere que los objetos de masa planetaria también pueden experimentar brotes de crecimiento impulsados por actividad magnética.


Cha 1107-7626 fue detectado por primera vez en 2008, pero los recientes estallidos de acreción permiten a los astrónomos observar, con un detalle sin precedentes, la infancia tumultuosa de planetas errantes, un proceso antes desconocido. Estos hallazgos también podrían ofrecer pistas sobre la formación de lunas y la evolución de objetos de masa planetaria aislados.


Futuros telescopios, como el Extremely Large Telescope en Chile y el Nancy Grace Roman Telescope, permitirán estudiar más de cerca estos mundos flotantes, su frecuencia de estallidos de crecimiento y la posible formación de sistemas satelitales a su alrededor.