El mundo está más cerca que nunca de una catástrofe global, según el Reloj del Juicio Final
Según los expertos, el deterioro del contexto internacional está marcado por el aumento del riesgo nuclear, el agravamiento de la crisis climática, la persistencia de amenazas biológicas y el rápido avance de tecnologías disruptivas como la inteligencia artificial.
El Reloj del Juicio Final fue ajustado el pasado martes 27 de enero a 85 segundos de la medianoche, la posición más cercana al colapso total de la humanidad desde su creación en 1947.
La medianoche simboliza el momento en que la Tierra se vuelve inhabitable, y el cambio fue anunciado por el Boletín de los Científicos Atómicos, que advierte un escenario global cada vez más peligroso y sin avances suficientes para reducir las amenazas existenciales.
“La humanidad no ha avanzado lo suficiente en la lucha contra los riesgos existenciales que nos amenazan a todos”, declaró Alexandra Bell, presidenta y directora ejecutiva de Bulletin, sobre el motivo del cambio de este año.
Según los expertos, el deterioro del contexto internacional está marcado por el aumento del riesgo nuclear, el agravamiento de la crisis climática, la persistencia de amenazas biológicas y el rápido avance de tecnologías disruptivas como la inteligencia artificial, muchas veces sin regulación. A esto se suma la expansión de la desinformación y las teorías conspirativas, factores que dificultan la cooperación internacional y debilitan la toma de decisiones basada en evidencia.
“El Reloj del Juicio Final es una herramienta para comunicar lo cerca que estamos de destruir el mundo con tecnologías de nuestra propia creación. Los riesgos que enfrentamos por las armas nucleares, el cambio climático y las tecnologías disruptivas son cada vez mayores. Cada segundo cuenta y se nos acaba el tiempo. Es una dura verdad, pero esta es nuestra realidad”, dijo Bell.
Desde el Boletín alertan que los principales países han optado por posturas más agresivas y nacionalistas, incrementando tensiones y conflictos armados que involucran a potencias con armas nucleares.
Pese al escenario crítico, los científicos subrayan que aún es posible alejar el reloj de la medianoche mediante acciones urgentes, cooperación global y un compromiso real para enfrentar los riesgos creados por la propia humanidad.