El cerebro se reduce después de los 40, pero la música podría ser la clave para cuidarlo

Juan Andrés Galaz 24-09-2025

Estudios recientes muestran que adultos mayores que aprenden a tocar un instrumento mejoran su conectividad cerebral y su memoria, incluso tras pocos meses de práctica.


A partir de los 40 años, el cerebro comienza a perder aproximadamente un 5 % de su volumen por década, un proceso conocido como atrofia cerebral que afecta áreas clave como la corteza prefrontal y el hipocampo, responsables de la memoria, la resolución de problemas y la orientación espacial.


No obstante, recientes estudios de la Universidad de Colorado Boulder señalan que ciertas actividades pueden ayudar a contrarrestar este deterioro.


Aprender a tocar un instrumento musical se destaca como una de las prácticas más efectivas.


Expertos en neurociencia explican que esta actividad estimula la neuroplasticidad, la capacidad del cerebro para reorganizarse y formar nuevas conexiones, fortaleciendo la comunicación entre distintas regiones cerebrales y creando lo que se denomina reserva cognitiva, esencial para mantener el funcionamiento cerebral a medida que envejecemos.


Instrumentos como el piano, la guitarra o la batería no solo ejercitan la memoria y la coordinación, sino que también activan múltiples estructuras cerebrales simultáneamente, incluyendo aquellas responsables de la audición, la lectura musical y la coordinación motora.


Estudios recientes muestran que adultos mayores que aprenden a tocar un instrumento mejoran su conectividad cerebral y su memoria, incluso tras pocos meses de práctica.


Especialistas recomiendan elegir un instrumento que sea desafiante pero atractivo, ya que la motivación y la constancia son clave para reforzar las nuevas conexiones neuronales. Aunque no podemos detener el envejecimiento, la evidencia científica indica que es posible moldear la trayectoria de nuestro cerebro y protegerlo frente al deterioro cognitivo.