El calor atrapado en las ciudades, una tendencia que va en aumento
El fenómeno se manifiesta en distintas partes del mundo, donde factores urbanos y climáticos están elevando las temperaturas.
En distintas regiones del mundo, grandes ciudades han experimentado un aumento sostenido de las temperaturas. Más que algo aislado, esta situación se presenta como una tendencia que pone en duda la forma en que se diseñan y desarrollan los principales centros urbanos.
Urbes como Ciudad de México, Madrid y Los Ángeles son ejemplos representativos: comparten ciertos factores que favorecen las altas temperaturas, pero cada una presenta características particulares que intensifican este fenómeno.
Ciudad de México
En las últimas semanas, en Ciudad de México se han llegado a registrar temperaturas cercanas a los 35 °C. Si bien México cuenta con una amplia diversidad climática, su capital enfrenta episodios de calor extremo que afectan a millones de habitantes.
Se trata de una de las megaciudades más grandes del mundo, con una extensa expansión urbana que contribuye a esta problemática. Entre los principales factores se encuentra el denominado domo de calor, fenómeno que ocurre cuando un sistema de alta presión actúa como una especie de “tapa” que atrapa el aire caliente en la superficie e impide su dispersión, combinado con la circulación anticiclónica que mantiene condiciones estables.
A esto se suma la elevada emisión de gases derivados de la quema de combustibles fósiles. La contaminación atmosférica, el tráfico intenso y la baja ventilación natural de la ciudad potencian más la acumulación de calor.
Madrid
De cara al verano, en Madrid se han registrado temperaturas que oscilan entre los 35 y 40 °C. Esta situación se explica por la entrada de aire cálido, la escasez de áreas verdes y un clima seco que agrava los efectos del calor extremo. Además, se ha observado una diferencia de hasta 8 °C entre el centro urbano y las zonas rurales cercanas, reflejando el impacto de la urbanización sobre la temperatura.
Madrid es uno de los casos más destacados en Europa, un continente en el que durante el verano del 2022 se contabilizaron 61.000 muertes relacionadas directa o indirectamente con las altas temperaturas, lo que demostraría la gravedad del problema.
Los Ángeles
Durante los primeros meses del año, en Los Ángeles, al sur del estado de California, en Estados Unidos, se han alcanzado temperaturas propias del verano durante la primavera. Esto se debe principalmente a sistemas de alta presión que eliminan la nubosidad y dejan a la ciudad expuesta de manera directa a la radiación solar.
Se trata de un caso emblemático en Estados Unidos, caracterizado por una urbanización extensa y un bajo nivel de vegetación. Esta realidad también se refleja en un mayor consumo de energía, impulsado por la búsqueda de alternativas para mitigar el calor.
Aspectos comunes
Estas tres ciudades comparten factores fundamentales: ninguna escapa a los efectos del cambio climático, cuyos impactos son de carácter global y cada vez más visibles en los grandes centros urbanos. Además, en todas se observa el fenómeno de isla de calor urbana, donde la concentración de edificios, asfalto y concreto absorbe y retiene el calor, elevando aún más las temperaturas.
Asimismo, el uso predominante de superficies pavimentadas y la escasez de áreas verdes contribuyen a intensificar el calor, dificultando el desarrollo de una vida cotidiana con estándares normales. En muchos casos, las altas temperaturas persisten incluso durante la noche, mientras que la contaminación, el crecimiento urbano y la baja ventilación natural favorecen la acumulación de calor en estas ciudades.