El agujero de ozono en la Antártida se reduce al nivel más bajo desde 2019
Los científicos europeos destacan la disminución del tamaño y la duración del agujero como una "señal tranquilizadora" de la recuperación de la capa de ozono, gracias a la prohibición de sustancias químicas que la dañan.
El agujero en la capa de ozono sobre la Antártida en 2025 registró su tamaño más pequeño y duración más corta desde 2019, según informó el Servicio de Monitoreo de la Atmósfera Copernicus (CAMS) de la Unión Europea. Este hallazgo ha sido calificado como una “señal tranquilizadora” del avance en la recuperación de esta barrera natural que protege al planeta de la radiación ultravioleta (UV).
Durante septiembre, la brecha alcanzó un área máxima de 21 millones de kilómetros cuadrados, cifra significativamente inferior a los 26 millones de kilómetros cuadrados registrados en 2023. Además, los datos muestran que el agujero comenzó a cerrarse de manera anticipada, marcando el segundo año consecutivo con registros más reducidos tras los grandes agujeros entre 2020 y 2023.
Laurence Rouil, director de CAMS, señaló que: “El cierre anticipado y el tamaño relativamente pequeño del agujero de ozono de este año son una señal tranquilizadora. Esto refleja el progreso constante año tras año gracias a la prohibición de las sustancias que agotan la capa de ozono (SAO)”.
La capa de ozono, ubicada en la estratosfera, actúa como un escudo que protege a la Tierra de la radiación UV, cuya exposición excesiva puede causar cáncer de piel, cataratas y daños a cultivos. Desde la adopción del Protocolo de Montreal en 1987, que restringió el uso de químicos dañinos, la capa ha mostrado signos de recuperación.
Estudios recientes indican que estas medidas han adelantado cinco años la estabilización de los efectos de calentamiento de los gases. La Organización Meteorológica Mundial proyecta que la capa de ozono sobre la Antártida podría recuperar los niveles de 1980 hacia 2066.
Aunque los agujeros de ozono fueron excepcionalmente grandes entre 2020 y 2023, los científicos sugieren que eventos como la erupción del volcán Hunga Tonga en 2022 contribuyeron a los registros de 2023.
“Este progreso debe celebrarse como un recordatorio de lo que se puede lograr cuando la comunidad internacional trabaja unida frente a desafíos ambientales globales”, agregó Rouil.
Según la NASA y la NOAA, el agujero de ozono de 2025 se ubicó como el quinto más pequeño desde 1992. Paul Newman, líder del equipo de investigación de ozono del Centro de Vuelo Espacial Goddard, advirtió que, aunque los agujeros se forman más tarde en la temporada y se desintegran antes, todavía queda un largo camino para recuperar los niveles de la década de 1980.