Edulcorantes artificiales aceleran el deterioro cognitivo, según estudio brasileño

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José Ferrada 04-09-2025

Una investigación vinculó el consumo alto de sustitutos de azúcar, comunes en yogures y gaseosas, con un declive más rápido de la memoria y la capacidad de pensar, un efecto equivalente a 1,6 años adicionales de envejecimiento.


Un estudio científico asoció el consumo elevado de edulcorantes artificiales, presentes en productos como yogures y bebidas gaseosas, con un deterioro acelerado de las capacidades cognitivas. La investigación, publicada en la revista Neurology, encontró que las personas con la mayor ingesta de estos aditivos experimentaron un declive un 62% más rápido en su memoria y habilidades de pensamiento.


El equipo investigador, liderado por Claudia Kimie Suemoto de la Universidad de São Paulo, realizó un seguimiento durante ocho años a 12.772 adultos brasileños con una edad promedio de 52 años. Los participantes detallaron su consumo alimenticio y luego se sometieron a pruebas cognitivas. “Nuestros hallazgos sugieren la posibilidad de daño a largo plazo”, concluyeron los autores según reportó The Guardian, señalando que el efecto fue más pronunciado en personas menores de 60 años.


El consumo diario de edulcorantes sin calorías estuvo asociado con un declive acelerado en la memoria, la fluidez verbal y la cognición global, detalló el estudio. Los edulcorantes específicos vinculados con la pérdida cognitiva incluyeron aspartamo, sacarina y acesulfamo K, comunes también en aguas saborizadas y postres bajos en calorías.


La respuesta de la industria


Ante los hallazgos, la Asociación Internacional de Edulcorantes (ISA) y organismos sectoriales cuestionaron las conclusiones. Argumentaron que se trata de un estudio observacional que “no puede probar causa” y recordaron el “consenso científico establecido” sobre su seguridad. Gavin Partington, de la Asociación Británica de Bebidas Gaseosas, defendió su uso como herramienta clave para la reducción de azúcar en los productos.


Pese a las críticas, los científicos recomendaron prudencia y sugirieron a los consumidores, especialmente a los de mediana edad, optar por alternativas naturales como la miel o la tagatosa.