Día Nacional de la Cocina Chilena: el aporte de platos tradicionales y sus beneficios en la alimentación

Felipe Galiano 15-04-2026

Especialistas destacan las propiedades de platos como la cazuela, el charquicán y los porotos con riendas, subrayando su aporte en una dieta saludable.


Cada 15 de abril se celebra el Día Nacional de la Cocina Chilena, una fecha que, además de promover la gastronomía local, invita a valorar las virtudes nutricionales de los platos típicos del país. Preparaciones como la cazuela de vacuno, el charquicán y los porotos con riendas destacan no solo por su historia y arraigo popular, sino también por su importante aporte nutricional.


Esta conmemoración fue oficializada en 2009 por el Ministerio de Agricultura, durante el primer gobierno de Michelle Bachelet, con el objetivo de potenciar la cocina tradicional chilena y relevar su impacto cultural y económico.


La nutricionista Maka Guerra resalta las cualidades nutricionales de platos emblemáticos como la cazuela y el charquicán. “Predomina un buen aporte nutricional en ambos platos, ya que contienen ingredientes bastante similares; solo cambia el formato de preparación. Además, poseen un alto contenido de fibra gracias a ingredientes como el zapallo, los porotos verdes, el choclo y las arvejas, aporta fibra principalmente a través de las verduras”, explica.


Chile cuenta con una amplia diversidad gastronómica, la que se ve reflejada en la historia y la composición de la cazuela. Así lo destaca Eugenio Melo, director del Centro de Innovación Gastronómica de INACAP, quien señala que este plato “es una representación del territorio donde se desarrolla, ya que se prepara con los ingredientes disponibles en cada zona y estación. Se puede usar papa y zapallo como base, agregar porotos verdes o choclo en verano, o incluso una ramita de apio en invierno. Además, si no hay carne de vacuno, se puede preparar con gallina o pava”.


Otro plato destacado por la especialista en nutrición son los porotos con riendas, una preparación tradicional que combina legumbres y cereales. “Al ser una legumbre acompañada de un cereal, en este caso el tallarín, permite que la proteína de origen vegetal alcance una calidad similar a la proteína de origen animal”, afirma la nutricionista Guerra, esto en el caso de contar con una preparación adecuada.


El charquicán también es una preparación valorada en esta fecha. Según el chef Melo, “este plato se basa en un sofrito al que se le agrega papa y zapallo cocidos y triturados de manera irregular, junto con una fuente de proteína”. El académico complementa señalando que “una de las grandes virtudes de estos platos es que pueden prepararse durante todo el año, sin depender de la estacionalidad”.


Maka Guerra también destaca otras preparaciones tradicionales como la cazuela de ave, las lentejasgarbanzos, el tomaticán y diversos guisos de verduras como acelga o zapallo italiano. A ellos se suman platos más propios del verano, como el pastel de choclo o los porotos con mazamorra. “Todas estas preparaciones guisadas tienen un importante componente de verduras, lo que permite un alto aporte de vitaminas, minerales y fibra”, explica. Además, subraya que “muchas veces una comida como pollo con arroz o tallarines con salsa puede tener más calorías que nuestros platos típicos chilenos, por lo que no hay que tenerles temor, sino incorporarlos con confianza a nuestra alimentación”. Esto último dependiendo de las porciones, preparación e ingredientes.


Finalmente, Eugenio Melo concluye que esta conmemoración “es un motivo de orgullo para nuestro patrimonio alimentario, nuestros ingredientes y recetas tradicionales. Contamos con una diversidad geográfica maravillosa que nos convierte en un país único, con una despensa excepcional”.


En un contexto donde la alimentación se ha vuelto un desafío de salud pública, incorporar a nuestra dieta preparaciones tradicionales como la cazuela, el charquicán o los porotos con riendas no solo implica rescatar una identidad, sino también avanzar hacia hábitos más saludables.

Felipe Galiano