Reutilizan antiguas turbinas eólicas para desarrollar tablas Stand Up Paddle
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Como una alternativa a las tablas fabricadas con sustancias no ecológicas, los científicos alemanes crearon una nueva Stand Up Paddle. De comprobar su eficiencia con éxito, esperan replicar su tecnología en la construcción de edificios, barcos y automóviles.
Las tablas Stand Up Paddle o tablas de remo de pie son fabricadas con sustancias no ecológicas, ya que poseen un núcleo de espuma de poliestirenos a base de petróleo que luego es envuelta en una carcasa compuesta por materiales no renovables, como:
- Resina epoxi
- Resina de poliéster o poliuretano
Todo esto da como resultado un producto con sustancias bastantes difíciles de separar entre sí, y por ende no reciclable.
Como una forma de producir una alternativa mucho más ecológica y amigable con el medio ambiente, un equipo de científicos del Instituto Fraunhofer para la Investigación de la Madera, en asociación con Technische Universität Braunschweig, utilizaron como materia prima antiguas palas de turbinas eólicas en el desarrollo de estas tablas.
Espuma producida. Crédito: Instituto Fraunhofer
Las palas de las turbinas fueron procesadas para crear una especie de espuma ligera que se emplea en el núcleo de la nueva tabla. Para producirla utilizaron un molino de martillos para separar los trozos de madera de la carcasa de plástico reforzado con fibra de vidrio.
El producto se muele y se mezcla con agua para formar una “especie de masa de pastel”, la cual se procesa y se obtiene una masa o espuma firme pero liviana que no necesita adhesivos para mantenerse unida.
En cuanto a su laminado o carcasa protectora, crearon unas fibras de lino tejidas que fueron combinadas con un polímero completamente biológico.
En un comunicado informaron que una vez terminado su desarrollo, esperarán a finales de 2022 probar esta tecnología. Asimismo, detallaron que si tienen éxito, se podría replicar en la construcción de edificios, barcos y automóviles.
Un ejemplo práctico de la tabla de remo puede estar listo para finales de 2022. Crédito: Instituto Fraunhofer