¡Otra víctima! Cambio climático ha modificado la biodiversidad forestal

Isabel Hodge 23-02-2021
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Un estudio dirigido por la Universidad de Duke indica que debido a las altas temperaturas y sequías en el occidente de Estados Unidos, los árboles se ven limitados en su producción de semillas, por ende al morir no podrán regenerarse.


La fecundidad de los árboles varía con el tiempo, el tamaño del árbol, su tasa de crecimiento, el acceso a la luz, el agua u otros recursos. Este proceso se encuentra impulsado por dos impactos del cambio climático, los cuales son:

  • Los efectos del crecimiento del árbol que dependen del clima.
  • Los efectos del clima depende del tamaño del árbol.

Estos son factores importantes para determinar las futuras respuestas que tendrán los bosques al cambio climático, pero como muchos procesos biológicos, es muy ruidoso, variable e increíblemente difícil de estimar.

Para lograr comprender este efecto un nuevo estudio dirigido por la Universidad de Duke, indica que los árboles más jóvenes y pequeños, que comprenden una gran parte del este de América del Norte, aumentaron su producción de semillas bajo el calentamiento climático.

Sin embargo, los árboles más viejos y más grandes, en la parte oeste del mapa, presenten en gran medida en los bosques, responden con menor eficacia a la producción de nuevas semillas.

Esto significa que la capacidad de que los bosques occidentales puedan regenerarse luego de su muerte se ven limitados, esto, también está relacionado con el aumento de las temperaturas y la intensificación de sequías que están ocurriendo en diferentes estados.

Para obtener estos resultados, los investigadores colaboraron con 48 instituciones, elaboraron un software estadístico que permitió sintetizar décadas de datos, obtenidos de la red de monitoreo de Matt Inference and Prediction (MASTIF) sobre el tamaño, crecimiento, extinción del dosel ya acceso a recursos para casi 100 mil árboles.

Los datos revelaron que a escala continental, la fecundidad aumenta a medida que un árbol crece, pero hasta cierto punto comienza a declinar.

“Esto explica la división Este-Oeste. La mayoría de los árboles en el Este son jóvenes, crecen rápido y entran en una clase de tamaño donde aumenta la fecundidad, por lo que cualquier impacto indirecto del clima que estimula su crecimiento también aumenta la producción de semillas”, indicó James Clark, profesor de Ciencias Ambientales en Duke y quien dirigió la investigación.

Además, agregó que sucede lo contrario con los árboles más viejos y grandes en el oeste. “Hay árboles pequeños y grandes en ambas regiones, por supuesto, pero las regiones difieren lo suficiente en su estructura de tamaño para responder de diferentes maneras”.

El estudio fue publicado en la revista Nature Communications esta semana.