Erupción del volcán de Tonga causó impresionantes atardeceres en Antofagasta
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Bajo un cielo completamente cubierto de tonalidades rojizas y anaranjadas, los habitantes del norte presenciaron un efecto causado por la erupción del volcán submarino que se debió a la presencia de dióxido de azufre en el aire.
La erupción del volcán submarino Hunga Tonga-Hunga Ha’apai, ubicado cerca de Tonga, sigue causando efectos en la naturaleza. El hecho, que fue catalogado como 500 veces más fuerte que una bomba atómica, ha provocado espectaculares atardeceres en el norte de Chile.
La semana pasada, los ciudadanos de la región de Antofagasta pudieron ver el cielo teñido de tonalidades rojizas y anaranjadas, colores que fueron más intensos que un atardecer normal.
Según expertos del Observatorio Alma, el rojo intenso que se podía ver en el cielo se debió a la presencia de azufre que emanó el volcán en su última erupción.
“Es similar a los incendios, también se liberan gases, eso queda en el aire, sube y ocasiona ese color”, explicó por su parte la meteoróloga Edita Amador, de la Dirección Meteorológica de Chile, en conversación con T13.
Según lo reportado por la experta, este fenómeno se debería a gases expulsados por el volcán, que se convirtieron en vientos de azufre que a mayor altura y al estar expuestos a la luz solar, producen el efecto visto.
La Red Geocientífica de Chile señaló que “actualmente, parte de este gas se encuentra ingresando por la parte norte de nuestro país y desplazándose día a día más al sur con una presencia promedio de 25 mg/m2 y a una altura aproximada de 9.360 metros sobre el nivel del mar”.
Aunque se trata de azufre, no representaría ningún problema para la salud de los habitantes de esa región y se espera que el fenómeno desaparezca durante los próximos días, indicaron los especialistas.