¿Cuál es el animal más peligroso de Australia? Estudio revela la sorprendente respuesta

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José Ferrada 21-08-2025

Un informe forense reveló que los caballos causaron más muertes humanas que cualquier otra especie en el país durante dos décadas, superando a serpientes, tiburones y arañas venenosas.


Contrario a la creencia popular, el animal más peligroso de Australia no es ninguno de sus famosos depredadores venenosos, sino el caballo. Según el Sistema Nacional de Información Forense, estos équinos fueron responsables de 222 muertes entre 2001 y 2021, representando casi un tercio de todas las muertes relacionadas con animales en el país.


Según reportó Science Alert, el informe, que documentó 713 fallecimientos en total, mostró que la mayoría de las muertes por caballos ocurrieron por caídas durante montas o actividades ecuestres. Los bovinos ocuparon el segundo lugar con 92 muertes, casi la mitad de ellas en accidentes de tráfico, mientras que los perros causaron 82 fallecimientos, principalmente por mordeduras y caídas asociadas.


Los nativos australianos no son los principales responsables


El primer animal nativo en aparecer en la lista fue el canguro, en cuarto lugar, vinculado exclusivamente a accidentes viales con 53 víctimas mortales. Las serpientes, a menudo consideradas como las mayores amenazas, causaron 50 muertes en veinte años, seguidas por abejas (45), tiburones (39) y cocodrilos (25).


El dato más sorprendente fue la ausencia total de muertes por mordeduras de araña durante el período estudiado. De hecho, ningún australiano falleció por picadura de araña de tela de embudo desde 1981, gracias a la introducción del antiveneno.


Al comparar estos datos con Estados Unidos, donde ocurren un promedio de 267 muertes anuales relacionadas con animales, las causas principales difieren significativamente. Avispas, avispones y abejas representaron el 31% de los fallecimientos en ese país, seguidos por "otros mamíferos" (28.6%) y perros (26.2%).


El estudio australiano demostró que los animales más familiares y frecuentemente interactuados por los humanos representan el mayor riesgo, desmitificando la percepción internacional sobre la fauna local. Los expertos concluyeron que la convivencia cotidiana con animales domésticos y de granja conlleva más peligro que los temidos depredadores nativos.