Consumo de alcohol registra su nivel más bajo en tres décadas y uso de marihuana en adolescentes marca mínimo histórico
El más reciente Estudio Nacional de Drogas (ENPG 2024) muestra una caída histórica en el consumo de alcohol y un retroceso notable en el uso de marihuana en adolescentes, marcando un cambio sostenido en los hábitos de riesgo en Chile, según destacó SENDA junto al Ministerio del Interior.
Chile experimenta un giro significativo en sus patrones de consumo de sustancias.
El 16° Estudio Nacional de Drogas en Población General (ENPG 2024) reveló que el país alcanza las cifras más bajas en 30 años para el consumo de alcohol, mientras que el uso de marihuana en adolescentes registra su menor nivel desde que existe medición.
El informe fue presentado en La Pintana por el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, y la directora de SENDA, Natalia Riffo, quienes destacaron que estos resultados muestran cambios sostenidos en las conductas de riesgo y en la percepción de daño asociada a las drogas.
Alcohol: caída histórica pero con patrones de uso riesgoso
Según el estudio, solo el 34,6% de la población declaró haber consumido alcohol en el último mes, lejos del 48,9% registrado hace una década. Se trata del nivel más bajo desde 1994.
Los descensos más marcados se observan en los grupos de 26 a 34 años y 45 a 64 años, aunque el informe advierte que el 47,2% de quienes sí consumieron reportó episodios de embriaguez reciente, lo que confirma que persisten patrones de ingesta de alto riesgo.
El ministro Elizalde subrayó que, pese al avance, el desafío sigue vigente: “El alcohol continúa siendo una droga legal con un impacto profundo en la salud y en la convivencia. Debemos seguir generando conciencia”.
Uso de marihuana se reduce y percepción de riesgo aumenta
A nivel general, el consumo de marihuana se mantiene estable en 10,1%, pero con una tendencia a la baja desde el peak de 2016. El dato más relevante proviene del tramo de 12 a 18 años, donde la prevalencia cayó de 6,7% a 2,4%, su mínimo histórico.
La percepción de riesgo asociado a la marihuana también creció y alcanzó 44%, su cifra más alta en diez años.
Cocaína y pasta base sin variaciones relevantes
Los indicadores para cocaína (0,8%) y pasta base (0,3%) se mantuvieron sin cambios significativos, consolidando una estabilidad observada en las últimas mediciones.
Descenso en la oferta de drogas ilícitas
El estudio revela además que la proporción de personas que declaró haber recibido oferta directa de drogas cayó de forma consistente:
- Marihuana: 20,1% → 16,3%
- Cocaína: 4,8% → 4,0%
- Pasta base: 2,2% → 1,6%
Estos niveles son comparables a los observados durante la pandemia, cuando las restricciones redujeron la circulación de sustancias ilícitas.
Otros consumos: analgésicos y tranquilizantes
El uso de analgésicos sin receta disminuyó a 1,0%, mientras que el de tranquilizantes sin receta subió levemente a 2,2%, en línea con tendencias detectadas por SENDA en mediciones previas.
Un cambio sostenido
Para la directora de SENDA, Natalia Riffo, los resultados reflejan “avances en políticas de prevención, mayor conciencia social y transformaciones profundas en los hábitos de consumo”. Sin embargo, advirtió que aún persisten desafíos en patrones de uso intenso y en la necesidad de fortalecer estrategias de largo plazo.