Científicos identifican biomarcador cerebral clave para el trastorno obsesivo-compulsivo

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José Ferrada 27-08-2025

Investigadores descubren patrones específicos de actividad neuronal durante las compulsiones, lo que podría revolucionar los tratamientos para el TOC


Un equipo internacional de investigadores identificó por primera vez biomarcadores neuronales específicos asociados con el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), según un estudio publicado en Nature Mental Health. El hallazgo podría conducir a tratamientos más efectivos para esta condición que afecta a millones de personas worldwide.


El estudio, liderado por la Universidad de Ámsterdam, analizó datos de electrodos implantados en el cerebro de 11 pacientes con TOC crónico que no habían respondido a tratamientos convencionales. Los investigadores observaron cómo cambiaba la actividad cerebral durante las cuatro fases características del trastorno: línea base, obsesión, compulsión y alivio.


Hallazgo con implicaciones terapéuticas


Durante los actos compulsivos, los científicos detectaron un patrón distintivo en dos frecuencias de ondas cerebrales: alfa y delta. "Por primera vez, hemos encontrado un marcador biológico claro para el TOC en el cerebro", afirmó la neurocientífica Tara Arbab, autora principal del estudio. Estas señales se propagaron por todas las regiones cerebrales y estuvieron presentes tanto en compulsiones mentales como físicas.


El descubrimiento podría mejorar significativamente la estimulación cerebral profunda (DBS), un tratamiento experimental que ya se estaba probando en estos pacientes. "En psiquiatría, casi nunca es posible vincular un síntoma tan directamente con la actividad cerebral", destacó Arbab, según reportó Science Alert. La precisión del método permitió medir la actividad cerebral con una exactitud temporal y espacial imposible de lograr con técnicas como la resonancia magnética funcional.


Aunque la DBS sigue en fase experimental y no se aplica ampliamente, este avance permitiría desarrollar terapias más dirigidas y efectivas. Los investigadores incluso sugirieron que eventualmente podría ser posible manipular artificialmente estas ondas cerebrales durante los episodios compulsivos, aunque admitieron que este objetivo requerirá más investigación.